DEL CÍRCULO POLAR A BODØ: LA NORUEGA MÁS REMOTA
A partir de
Trondheim, Noruega empezó a cambiar.
Los pueblos
fueron haciéndose cada vez más escasos, las casas desaparecieron poco a poco y
la carretera comenzó a atravesar enormes extensiones de bosques y lagos.
Nuestro
objetivo era claro: seguir hacia el norte.
Partimos desde Mære, donde habíamos pernoctado junto a su antigua iglesia vikinga.
Desde allí retomamos la E6, la gran carretera que vertebra Noruega de
sur a norte.
Y hoy tocaba una jornada larga: 440 kilómetros de carretera.
Hasta alcanzar uno de los lugares más simbólicos de todo el viaje: el Círculo Polar Ártico.
Al día siguiente continuaríamos todavía más al norte, entre paisajes casi siberianos, hasta llegar a Bodø, la puerta de entrada a las islas Lofoten.
UNA NORUEGA CADA VEZ MÁS
DESPOBLADA
Conforme
avanzábamos hacia el norte, los pueblos y las casas iban desapareciendo.
Fuimos haciendo algunas paradas en atractivas zonas de picnic, perfectas para descansar, comer algo y continuar el viaje.
Pero había
que tener muy presente una cuestión importante para viajar en vehículo:
las
distancias entre servicios comenzaban a ser enormes.
En algunos
tramos recorrimos más de 90 kilómetros sin encontrar una gasolinera.
EL CÍRCULO POLAR ÁRTICO
Y después de horas de carretera llegamos a uno de los grandes hitos de nuestro viaje. El Círculo Polar Ártico.
La línea
imaginaria situada aproximadamente a 66º 33' de latitud norte.
A partir de
aquí entrábamos oficialmente en el territorio del Ártico.
El lugar
estaba señalizado y contaba con un centro turístico.
El paisaje era solitario, adusto, ralo y duro. La sensación de encontrarnos en un territorio extremo era evidente.
Aparcamos la autocaravana en la amplia explanada del centro turístico, literalmente sobre el Círculo Polar. ¡Un lugar de lo más simbólico!
- Nivelado.
- Muy amplio.
- Sin servicios de llenado o
vaciado.
- Con WC, disponible hasta las 22:00 h en el centro.
- Y había un pequeño inconveniente. ¡Los mosquitos!
MÁS AL NORTE
Al día
siguiente continuamos nuestro viaje.
Y el paisaje
se volvió todavía más extremo.
La carretera
atravesaba un territorio que por momentos recordaba a un paisaje casi
siberiano.
Aparecían lagos, neveros y montañas desnudas, mientras la vegetación se hacía cada vez más escasa.
STORJORD
Hicimos una
parada en Storjord, un pequeño y disperso pueblo.
Aquí
encontramos el Museo Nordland, dedicado a la historia y cultura de la
región.
Pero lo que
más nos llamó la atención fueron unas singulares estatuas realizadas con
materiales reciclados.
Una parada curiosa en medio de un paisaje cada vez más solitario.
EL CAÑÓN DE JUNKERDALSURA
Nos acercamos hasta el cañón de Junkerdalsura para realizar una pequeña excursión.
El recorrido
seguía el curso del río, acompañando sus rápidos y saltos de agua, y se
internaba en un bonito bosque.
Era una ruta sencilla y agradable, perfecta para estirar las piernas
UNA PEQUEÑA RUTA ENTRE BOSQUES
Y RÁPIDOS
El camino
atravesaba el bosque siguiendo el río.
Durante el
recorrido encontramos una pequeña zona de acampada, con:
- refugio,
- mesas,
- y un espacio preparado para
hacer fuego.
Continuamos hasta alcanzar la cascada.
Después
regresamos por el mismo camino.
En total, la excursión nos llevó aproximadamente una hora.
BODØ: LA PUERTA DE LAS LOFOTEN
Después de la excursión volvimos a la E6 y continuamos hacia nuestro siguiente gran objetivo: Bodø.
La ciudad es especialmente importante para quienes viajan hacia las islas Lofoten, ya que desde aquí parte la conexión marítima que permite embarcar hacia el archipiélago.
| BODO |
| embarque a las Lofoten |
VIAJAR EN UN VEHÍCULO POR EL
NORTE DE NORUEGA
⛽ No apurar el combustible
Las
distancias entre gasolineras pueden ser grandes. En nuestro recorrido hubo
tramos de más de 90 kilómetros sin encontrar una.
🚐 Prepararse para largas distancias y vacías
La carretera
es de doble sentido, buen firme, en muchos tramos no dispone de arcén.
🥪 Aprovechar las zonas de picnic
Las áreas de
descanso son muy útiles para hacer una pausa, comer y descansar durante estas
largas etapas.
🌙 Pernoctar en el Círculo Polar
La explanada
junto al centro turístico nos permitió vivir una de las pernoctas más
simbólicas del viaje.
Eso sí: sin
servicios de llenado o vaciado y con mosquitos.
🥾 Hacer pequeñas excursiones
Después de
tantas horas al volante, una caminata como la de Junkerdalsura es una
magnífica manera de romper el ritmo.
NUESTRA IMPRESIÓN
Esta etapa
supuso un cambio definitivo en nuestro viaje.
Habíamos
comenzado recorriendo los grandes fiordos, las ciudades y las carreteras
panorámicas del sur. Ahora todo era diferente.
Menos
pueblos. Menos casas. Menos tráfico. Más bosque, más lagos y más silencio.
Y
finalmente, el Círculo Polar.
Pernoctar
allí, en aquella enorme explanada, tenía algo de mágico.
Al día
siguiente seguimos avanzando entre neveros y lagos, hicimos una pequeña
excursión por el cañón de Junkerdalsura y finalmente alcanzamos Bodø.
Y allí nos
esperaba otro de los grandes capítulos de este viaje:
las Lofoten.

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