sábado, 31 de agosto de 2019

SHIGATSE

Qué ver en Shigatse, Tíbet: el monasterio de Tashilhunpo y la historia de los Panchen Lamas

Shigatse es una de las ciudades más importantes del Tíbet y uno de los grandes centros espirituales del budismo tibetano. 

Dominada por la silueta de su antigua fortaleza, conserva en Tashilhunpo, su célebre monasterio, un extraordinario conjunto de templos, patios y capillas vinculados a la historia de los Panchen Lamas.

Entre sus tesoros destaca una monumental imagen del Buda Maitreya, el Buda del futuro, que impresiona tanto por sus dimensiones como por su riqueza artística.

Pero Shigatse no es solo un destino religioso. Sus mercados, las calles del barrio tibetano y el contraste con las avenidas de la zona moderna permiten descubrir una ciudad en la que conviven distintas realidades. 

En este artículo encontrarás…

  1. De Gyantse a Shigatse: un molino tradicional de tsampa

  2. Shigatse, la ciudad de los Panchen Lamas

  3. Dalai Lama y Panchen Lama: dos figuras fundamentales

  4. Dónde dormir en Shigatse

  5. El mercado tibetano y las calles de la ciudad

  6. El monasterio Tashilhunpo: una ciudad sagrada

  7. El Buda Maitreya y las capillas de Tashilhunpo

  8. La kora de Tashilhunpo y las vistas de Shigatse

  9. El Shigatse Dzong y el contraste entre dos barrios

  10. El palacio de verano del Panchen Lama

  11. Dónde comer en Shigatse

  12. Consejos para visitar Shigatse

  13. Nuestra impresión

1. De Gyantse a Shigatse: un molino tradicional de tsampa

Salimos de Gyantse a las 9:30 h. Nos esperaban unos 90 kilómetros hasta Shigatse, la segunda gran ciudad del Tíbet central.

Apenas cinco kilómetros después de dejar Gyantse, divisamos las ruinas de la fortaleza de Tsechen. Solitaria sobre una loma, su silueta recordaba la importancia estratégica que tuvieron estas construcciones en el pasado.

Durante el trayecto hicimos una parada en un molino.

Vimos cómo trituraban la cebada y la transforman en harina para después elaborar tsampa, la harina de cebada tostada que constituye uno de los alimentos básicos de la dieta local.

La tsampa se mezcla habitualmente con té, agua o mantequilla de yak y se amasa hasta formar una pasta fácil de transportar y consumir. Es un alimento profundamente ligado a la vida cotidiana tibetana, especialmente en las zonas de montaña, donde la disponibilidad de productos agrícolas es limitada.

A las 11:00 h llegamos a Shigatse.


2. Shigatse, la ciudad de los Panchen Lamas

Situada a unos 3.800-3.900 metros de altitud, Shigatse es uno de los principales centros urbanos del Tíbet. 

Su importancia histórica y religiosa está estrechamente relacionada con el monasterio de Tashilhunpo, sede tradicional de los Panchen Lamas.

Buena parte de los lugares de interés se concentraban en el centro y las distancias entre ellos eran asumibles a pie.

Estos eran los principales puntos que conocer:

  • Tashilhunpo, el gran monasterio vinculado a los Panchen Lamas.
  • Shigatse Dzong, la antigua fortaleza que domina la ciudad. Fue la residencia de los reyes Tsang. La revolución de 1959 lo destruyó. Hoy restaurado pero vacío. Imponente sobre una colina. Visible desde cualquier punto.
  • El barrio tibetano, con sus calles irregulares y construcciones tradicionales.
  • El mercado tibetano, un lugar animado donde se mezclaban productos cotidianos y objetos religiosos.
  • El palacio de verano de los Panchen Lamas, rodeado de jardines y dependencias históricas.

La ciudad también nos mostró un contraste evidente entre los barrios tradicionales y las avenidas más modernas, con comercios, edificios nuevos y una fisonomía urbana diferente.

3. Dalai Lama y Panchen Lama: dos figuras fundamentales del budismo tibetano

Para comprender la importancia de Shigatse hay que detenerse en dos de las figuras religiosas más relevantes del Tíbet: el Dalai Lama y el Panchen Lama.

Ambos pertenecen a la tradición Gelug del budismo tibetano y sus linajes de reencarnación han desempeñado un papel fundamental en la historia religiosa y política del país. 

El Dalai Lama

Es el líder espiritual de todos los seguidores del lamaísmo o budismo tibetano, Es manifestación de Chenresing, el Bodisatva de la compasión.

El Panchen Lama

Ocupa una posición de gran relevancia dentro de la tradición Gelug

El titulo lo otorgó por primera vez el quinto Dalai Lama, que tuvo de maestro al abad del monasterio de Tashilhunpo. Significa “Gran Sabio”, “gran erudito”. Es emanación del Buda de la Luz Infinita, Amitābha, 

Tras la muerte del Dalái Lama, el Panchen Lama, se encarga de reconocer su reencarnación o tulku mediante las señales establecidas. A su vez, el Dalái Lama debe reconocer a la reencarnación del Panchen Lama tras la muerte de este.

4. Dónde dormir en Shigatse

Nos alojamos en el Tenzin Hotel, situado en el barrio tibetano, frente al mercado. 

Era un establecimiento cómodo y céntrico, con el típico patio interior y pasillos decorados con pinturas.

Las habitaciones eran amplias, con baño privado. 

90 yuanes por persona, unos 10 euros pp.

Su ubicación resultó muy práctica para visitar Tashilhunpo, recorrer el mercado y pasear por las calles del centro.

Tenzin hotel

5. El mercado tibetano y las calles de la ciudad

Frente al hotel teníamos el mercado tibetano, un espacio concurrido en el que se sucedían puestos de todo tipo. Había productos cotidianos, objetos artesanales y artículos relacionados con las prácticas religiosas.

Entre los objetos más llamativos encontramos el kangling, un instrumento ritual de viento que tradicionalmente se elaboraba con hueso humano, a menudo un fémur. Se utiliza en determinados rituales del budismo tibetano y en prácticas relacionadas con la tradición tántrica.

Desde el centro, la avenida Buxing Jie conducía hacia Tashilhunpo. Era una vía amplia y moderna que contrastaba con las calles más humildes del barrio tibetano.

A mitad de camino encontramos el restaurante Songtsen, decorado al estilo tibetano. Allí comimos sopa de ternera, verduras al curry, un rollito mixto y arroz. La cuenta fue de 170 yuanes en total, unos 34 yuanes por persona.

Después continuamos hacia el monasterio. Nos esperaba una de las visitas más memorables de Shigatse.

6. El monasterio Tashilhunpo: una ciudad sagrada

Entramos en Tashilhunpo.

La entrada costaba 55 yuanes en 2011.

Fundado en 1447 por el primer Dalai Lama, el monasterio creció hasta convertirse en uno de los grandes centros religiosos de la escuela Gelug. Su importancia aumentó especialmente cuando el quinto Dalai Lama reconoció a su maestro, el abad de Tashilhunpo, como el primer Panchen Lama de este linaje.

Desde entonces, el monasterio quedó ligado a la residencia y al culto de los Panchen Lamas.


Un pueblo de templos y callejuelas

Aquello era un gran complejo formado por numerosos edificios religiosos. Su organización recuerda la de un pequeño pueblo, con sus espacios de reunión, lugares de culto y dependencias para la comunidad monástica. 

Tras la puerta principal aparecía una plaza desde la que partían calles estrechas y laberínticas. A ambos lados se levantaban edificios de arquitectura tibetana, residencias monásticas, capillas.

Los chortens aparecían entre las construcciones.

Cada giro conducía a una nueva fachada, una capilla o una pequeña plaza, mientras la vida del monasterio continuaba alrededor.

El Buda Maitreya y las capillas de Tashilhunpo

La capilla Jampa y el Buda del futuro

Uno de los edificios que más destacaba por su color rojizo era la capilla Jampa, donde se encuentra una monumental imagen del Buda Maitreya, conocido como el Buda del futuro.

La estatua alcanza 26 metros de altura y constituye uno de los grandes tesoros artísticos de Tashilhunpo. 

Las cifras tradicionales sobre su ornamentación hablan de cientos de kilos de oro, además de una gran cantidad de piedras preciosas y otros materiales decorativos.

La imagen impresiona por el contraste entre sus proporciones monumentales y el espacio arquitectónico que la alberga. 

Los mausoleos de los Panchen Lamas

Continuamos recorriendo el complejo y visitando diferentes capillas. En uno de los templos se encontraba el mausoleo del décimo Panchen Lama, mientras que otro conjunto religioso, el templo de Kelsang, albergaba los mausoleos de varios de sus predecesores.

La sala de reuniones de este último templo destacaba por su decoración y por el trono asociado al Panchen Lama.

Un detalle cotidiano que rompió el misticismo

Entre tanta solemnidad, también descubrimos detalles más prosaicos. En una zona del complejo se encontraban las antiguas letrinas, organizadas en una disposición colectiva que nos recordó a ciertos sistemas sanitarios históricos de otras culturas.

7. La kora de Tashilhunpo y las vistas de Shigatse

Al salir realizamos el recorrido ritual que rodea el complejo monástico. 

Como en otros lugares sagrados del Tíbet, el camino estaba acompañado de ruedas de oración, banderas de plegaria, piedras mani grabadas con mantras e incensarios.

El sendero ascendía suavemente junto a la muralla exterior. A medida que ganábamos altura, las vistas se ampliaban.

Desde aquel punto se apreciaba con claridad el contraste entre las dos partes de Shigatse: el barrio tibetano, con su trama irregular y sus construcciones tradicionales, y la zona moderna, con avenidas amplias y edificios de otra fisonomía.

Durante el recorrido pasamos junto al gran muro utilizado para desplegar una enorme thangka durante determinadas celebraciones religiosas. 

Después, el camino se estrechaba entre la pared de la montaña y una sucesión de ruedas de oración. Era uno de los tramos más evocadores de la kora.

Al doblar un recodo apareció de repente la silueta del Shigatse Dzong. La fortaleza dominaba la ciudad desde su colina y parecía vigilar el conjunto urbano. 

Continuamos el recorrido en su dirección antes de descender hacia el barrio tibetano.


8. El Shigatse Dzong y el contraste entre dos barrios

El Shigatse Dzong fue la residencia de los antiguos reyes de Tsang y uno de los principales símbolos históricos de la ciudad.

La fortaleza sufrió graves daños durante la Revolución Cultural y fue posteriormente restaurada. En nuestra visita, su aspecto exterior era imponente, pero el interior se encontraba prácticamente vacío.

Su posición elevada permite verla desde numerosos puntos de Shigatse. 

9. El barrio tibetano.

Descendimos hacia el barrio tibetano. Tsua, nuestro guía, nos mostró el lugar donde había estado la casa de su madre, que ya se encontraba derruida. 

Más tarde recorrimos la zona moderna, pasando por la calle Shandong Lu, un rastro de productos chinos y el mercado cubierto.

El contraste era evidente: dos ambientes urbanos distintos dentro de una misma ciudad, con diferentes estilos arquitectónicos y formas de ocupar el espacio.

10. El palacio de verano del Panchen Lama

Fue construido durante el siglo XIX, asociado al séptimo Panchen Lama. 

El conjunto estaba rodeado por una muralla y reunía jardines, edificios palaciegos, salas de reuniones y espacios destinados a las audiencias.

Durante nuestra visita solo pudimos recorrer los jardines y contemplar el edificio principal. 

11. Dónde comer en Shigatse

Durante nuestra estancia probamos varios establecimientos del centro:

  • Restaurante Songtsen: decoración de estilo tibetano. Allí comimos sopa de ternera, verduras al curry, rollitos y arroz. 170 yuanes en total.
  • Tibetan Family Restaurant: nos gustó tanto el ambiente que a media tarde tomamos unas cervezas y volvimos para cenar. Pedimos arroz con ginseng, arroz tres delicias, ternera con setas y tortilla con tomate. La cuenta fue de 100 yuanes en total, unos 20 yuanes por persona.

En la carta del segundo restaurante aparecían platos que nos llamaron la atención por su singularidad, como la lengua de yak o el cráneo de cordero. Ninguno de nosotros se animó a probarlos.

12. Consejos para visitar Shigatse

  • Reserva tiempo para Tashilhunpo. El complejo es extenso y merece una visita pausada para recorrer sus capillas, patios y la kora exterior.
  • Ten en cuenta la altitud. Shigatse se encuentra a casi 4.000 metros. Conviene caminar despacio, hidratarse y respetar el tiempo de aclimatación.
  • Consulta las condiciones de acceso. Los horarios, las tarifas y las zonas visitables de los monasterios pueden cambiar.
  • Respeta las prácticas religiosas. Evita interrumpir las oraciones y pregunta antes de fotografiar a monjes, peregrinos o interiores de templos.
  • Explora el barrio tibetano a pie. Es una buena forma de descubrir los contrastes de la ciudad y observar la vida cotidiana más allá de las grandes avenidas.
  • Infórmate sobre las restricciones de viaje al Tíbet. Los requisitos de entrada, los permisos y las condiciones para viajeros extranjeros pueden variar. Es importante consultarlos con fuentes oficiales y operadores autorizados antes de viajar.

13. Nuestra impresión

Shigatse nos ofreció una de las visitas más completas de nuestro recorrido por el Tíbet central. Tashilhunpo, con sus callejuelas, sus capillas, sus mausoleos y la monumental imagen del Buda Maitreya, fue el gran protagonista. Más que un monasterio, parecía una pequeña ciudad dedicada a la vida religiosa.

La kora nos permitió contemplar el conjunto desde las alturas y descubrir una ciudad dividida visualmente entre el barrio tibetano y la zona china. 

También hubo espacio para los detalles cotidianos: el molino de tsampa, el bullicio del mercado, los platos que nos atrevimos a probar. Y, gracias a Tsua, pudimos acercarnos a una historia familiar marcada por las transformaciones de la ciudad.

Shigatse no es solo una parada en el camino hacia otros paisajes del Tíbet. Es un lugar donde se entrelazan religión, memoria, arquitectura y política. Comprenderlo requiere mirar más allá de sus monumentos y detenerse también en las personas y en las historias que los rodean.

Porque, como siempre, paren el mundo… ¡que nos subimos!

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