La isla jardín de Dinamarca
Situada entre Selandia y Jutlandia, esta isla combina algunos de los castillos más espectaculares del país con pueblos marineros, carreteras rurales, mansiones históricas y la ciudad de Odense, donde nació Hans Christian Andersen, autor de algunos de los cuentos más célebres de la literatura universal, como La sirenita, El patito feo, El soldadito de plomo o La reina de las nieves.
Conocida como «el jardín de Dinamarca», recorrerla en coche es una de las mejores experiencias del país gracias a sus paisajes agrícolas, suaves colinas y pequeñas carreteras secundarias.
Su capital, Odense, debe su nombre al dios nórdico Odín. Esto ya indica la antigüedad e importancia de esta región.
En esta guía encontrarás qué ver en Fionia, dónde alojarte, dónde comer, cómo organizar la ruta y cuáles son las visitas imprescindibles.
Índice
- Cómo llegar a Fionia
- Ruta por Fionia en coche
- Qué ver en Nyborg
- Qué ver en Svendborg
- Qué ver en la isla de Tåsinge
- Qué ver en Faaborg
- Castillo de Egeskov
- Qué ver en Odense
- Dónde dormir en Fionia
- Dónde comer en Fionia
- Qué comer en Fionia
- Dónde aparcar
- Consejos prácticos
- Presupuesto
Cómo llegar a Fionia
La forma más habitual de llegar a Fionia es cruzando el espectacular Puente del Gran Belt (Storebæltsbroen), que une la isla con Selandia.
Con casi 18 kilómetros de longitud, constituye una de las mayores obras de ingeniería de Europa y uno de los símbolos de Dinamarca.
En nuestro viaje 2018 el peaje ascendía a 240 coronas danesas (unos 32 €).
Desde el oeste, Fionia también queda unida a Jutlandia mediante el Puente de Lillebælt, de uso gratuito.
Ruta por Fionia en coche
Nuestro recorrido fue el siguiente:
Puente del Gran Belt → Nyborg → Molino tradicional → Svendborg → isla de Tåsinge → Castillo de Valdemar → Faaborg → Castillo de Egeskov → Odense → Den Fynske Landsby → Puente de Lillebælt → Jutlandia
Dónde dormir en Fionia
Q Stay (Odense)
Nos alojamos en Q Stay, situado en Palnatokesvej 9, a unos quince minutos andando del centro histórico de Odense.
Era una vivienda particular acondicionada como alojamiento turístico.
Nuestra habitación estaba situada en la planta superior. Era sencilla, limpia y muy tranquila.
Disponía de cocina compartida, perfecta para preparar el desayuno o una cena ligera.
Precio durante nuestro viaje
- Habitación doble: 60 €
Nuestra valoración
✔ Buena relación calidad-precio.
✔ Fácil aparcamiento.
✔ Se puede llegar caminando al centro.
Dónde comer en Fionia
Aunque Fionia no posee una gastronomía muy diferente del resto del país, encontramos varios lugares interesantes.
Restaurante Malet (Odense)
Muy recomendable si te gustan los schnitzel, ya que dispone de una enorme variedad de versiones.
Castillo de Egeskov
Dentro del recinto hay varias cafeterías y terrazas.
También existen amplias zonas de picnic donde es posible comer si viajas con tu propia comida.
Puerto de Svendborg
Los restaurantes del paseo marítimo ofrecen pescado fresco y cocina tradicional danesa con bonitas vistas sobre el puerto.
Qué comer en Fionia
Durante la ruta recomendamos probar algunos de los platos más típicos de Dinamarca.
- Smørrebrød.
- Arenques marinados.
- Salmón ahumado.
- Frikadeller.
- Wienerbrød (bollería danesa).
- Cervezas danesas.
Dónde aparcar
Una de las ventajas de recorrer Fionia en coche es que resulta sencillo aparcar.
Nyborg
Aparcamos gratuitamente junto a un supermercado situado muy cerca del centro.
Svendborg
El puerto dispone de amplias zonas de estacionamiento.
Faaborg
Encontramos aparcamiento junto al puerto de Sundet.
Castillo de Egeskov
Gran parking perfectamente señalizado.
Odense
En el alojamiento pudimos dejar el coche y recorrer el centro caminando.
Consejos para visitar Fionia
- Recorre la isla en coche; es la mejor forma de disfrutar de sus paisajes.
- Evita limitarte a la autopista y utiliza las carreteras secundarias siempre que sea posible.
- Dedica al menos medio día al Castillo de Egeskov.
- Reserva un día completo para descubrir Odense.
- Si viajas en verano, compra las entradas de Egeskov con antelación.
- Incluye algún pueblo costero como Faaborg o Svendborg.
- recorre la isla de Tasinje
Presupuesto orientativo
| Concepto | Precio aproximado |
|---|---|
| Peaje Gran Belt | 240 DKK |
| Hotel | 60 € |
| Entrada Egeskov | 190 DKK |
| Comida | 20-35 € |
| Café | 4-6 € |
Los imprescindibles de Fionia
Si solo tienes un día
- Castillo de Egeskov.
- Odense.
- Centro histórico de Nyborg.
Si dispones de dos días
Añade:
- Svendborg.
- Faaborg.
- Tåsinge.
- Castillo de Valdemar.
Si viajas con niños
- Museo Hans Christian Andersen.
- Den Fynske Landsby.
- Canopy de Egeskov.
Si te gusta la fotografía
- Castillo de Egeskov.
- Puerto de Faaborg.
- Troense.
- Puente del Gran Belt.
- Campos de Fionia al atardecer.
Preguntas frecuentes sobre Fionia
¿Cuántos días hacen falta para visitar Fionia?
Lo recomendable son dos o tres días para combinar castillos, pueblos y naturaleza.
¿Merece la pena visitar Odense?
Sí. Es la ciudad con mayor interés cultural de la isla y la cuna de Hans Christian Andersen.
¿Cuál es el castillo más bonito de Fionia?
Para nosotros, el Castillo de Egeskov es el más espectacular de toda la isla.
¿Es imprescindible alquilar un coche?
Sí. Aunque existe transporte público, muchas de las mejores experiencias se encuentran en pequeñas carreteras rurales y pueblos alejados de las principales líneas ferroviarias.
¿Qué pueblos visitar en Fionia?
Odense, Nyborg, Svendborg, Troense y Faaborg son nuestras recomendaciones.
Nuestra valoración
Fionia nos sorprendió por la enorme variedad de paisajes y experiencias que ofrece. Más allá de Odense y del Castillo de Egeskov, descubrimos carreteras rurales, pequeños puertos, pueblos tranquilos y rincones donde el tiempo parece haberse detenido.
RECORRIDO POR FIONIA.
Cruzando el Puente del Gran
Belt
El viaje
comienza atravesando el Puente del Gran Belt, una de las mayores obras
de ingeniería de Europa.
Con casi 18
kilómetros de longitud, conecta las islas de Selandia y Fionia. En medio, la pequeña isla de Sprogø.
Mientras
avanzábamos sobre el mar, las vistas del estrecho justificaban por sí solas el
recorrido.
El peaje ascendía entonces, (2018) a 240 coronas danesas (unos 32 euros), un precio elevado, aunque razonable teniendo en cuenta la magnitud de la infraestructura.
Nyborg, la puerta de entrada a
Fionia
Nada más
abandonar el puente llegamos a Nyborg, considerada la puerta oriental de
la isla.
Paseamos por su agradable calle principal, peatonal
Hasta la plaza donde se encuentra el Ayuntamiento
Cercana a un pequeño lago y un canal que refleja las pintorescas fachadas de las casas.
Dominando el
conjunto aparece el Castillo de Nyborg, una de las fortalezas medievales
más importantes de Dinamarca.
Durante nuestra visita se encontraba en proceso de restauración, por lo que solo pudimos contemplar su robusta torre defensiva y parte de las murallas.
A 2 kilómetros al sur encontramos uno de esos paisajes que parecen sacados de una
postal.
Junto a la carretera se alzaba un molino de viento tradicional, perfectamente conservado.
Estas construcciones forman parte del paisaje rural danés desde hace siglos y constituyen uno de los símbolos más reconocibles del país.
Svendborg, una ciudad abierta
al mar
Continuamos
hacia Svendborg, uno de los puertos más importantes del sur de Fionia.
Nada más
llegar aparcamos junto al puerto, presidido por un amplio paseo marítimo donde
se mezclan embarcaciones deportivas, antiguos barcos de madera y pequeñas
cafeterías.
Desde allí
ascendimos hasta el centro histórico por una empinada calle que conduce a la plaza
de Torvet, verdadero corazón de la ciudad.
La plaza está rodeada de edificios históricos, la iglesia principal, terrazas y comercios, y muy cerca se alza la iglesia de San Nicolás.
Después regresamos tranquilamente hacia el puerto recorriendo sus agradables calles peatonales.
Tåsinge y el encantador pueblo
de Troense
Desde
Svendborg cruzamos un pequeño puente hasta la vecina isla de Tåsinge.
Aunque de
reducidas dimensiones, esta isla posee algunos de los paisajes más bonitos del
archipiélago.
Nuestra
primera parada fue Troense, un pequeño pueblo de apenas un par de calles
donde el tiempo parece haberse detenido.
Las casas tradicionales, cuidadosamente conservadas, los jardines floridos y el silencio.
Castillo de Valdemar
A un
kilómetro de Troense se encuentra el Castillo de Valdemar, construido en
1639 por orden del rey Christian IV para su hijo Valdemar Christian.
Sin embargo,
el príncipe nunca llegó a disfrutar de la residencia, ya que falleció durante
una campaña militar en Polonia.
Décadas más
tarde, el monarca regaló el castillo al almirante Niels Juel como
reconocimiento por su decisiva victoria sobre la flota sueca en la batalla de
la bahía de Køge.
Actualmente
continúa perteneciendo a sus descendientes y parte del edificio puede
visitarse.
En su
interior alberga varios museos dedicados a la navegación, los juguetes y la
historia de la finca, además de conservar una habitación reservada para la
reina Margarita II cuando visita la isla.
Más allá del
interés histórico, el entorno del castillo invita a pasear con calma y
disfrutar del paisaje.
Qué ver en Faaborg, una de las
ciudades con más encanto de Fionia
Faaborg es una pequeña localidad costera situada en el sur de la isla.
Aunque suele
pasar desapercibida en muchos itinerarios por Dinamarca, creemos que es una de
las ciudades con más encanto de Fionia.
Aparcamos junto al puerto de Sundet.
Nada más
llegar nos recibió un monumento inspirado en un barco vikingo.
Desde el puerto nos adentramos en el centro histórico recorriendo calles como Torvegade, Vestergade y Østergade.
Las fachadas
de vivos colores, muchas de ellas levantadas durante los siglos XVIII y XIX,
convierten el paseo en una auténtica delicia.
Varias casas
históricas han sido transformadas en pequeños museos, comercios y cafés, lo que
contribuye a conservar el ambiente tradicional de la ciudad.
El corazón de la ciudad es su plaza central, donde se concentran varios restaurantes y cafeterías con terraza.
La escultura
más curiosa representa una escena inspirada en la mitología nórdica relacionada
con la creación del mundo y la fertilidad, una obra que inevitablemente llama
la atención de todos los visitantes.
Muy cerca se encuentran la Torre del Reloj y la iglesia parroquial, reconocible por el llamativo tono amarillo de su fachada.
Qué ver en el Castillo de
Egeskov, el castillo más bonito de Fionia
Desde
Faaborg nos dirigimos 20km hacia el interior de la isla para visitar el que,
probablemente, sea el castillo más famoso de Fionia: Egeskov Slot.
Situado
sobre un pequeño lago y rodeado por un inmenso parque histórico, está
considerado uno de los castillos renacentistas mejor conservados de Europa.
Solo la
imagen del edificio reflejándose en el agua ya justifica el viaje.
Historia del Castillo de Egeskov
Construido
en 1554 por Frands Brockenhuus, Egeskov fue diseñado como una fortaleza
defensiva aprovechando las zonas pantanosas que protegían naturalmente el
edificio.
Su nombre
significa literalmente «Bosque de robles», ya que, según la tradición,
fueron necesarios miles de robles para cimentar la construcción.
Más de
cuatro siglos después continúa perteneciendo a la misma familia.
Qué visitar en Egeskov
Aunque el
castillo es el gran protagonista, el recinto ofrece mucho más que una simple
visita histórica.
La entrada
incluye el acceso a:
- El interior del castillo, con
salones, dormitorios, biblioteca y estancias originales.
- El Museo de Automóviles
Clásicos.
- El Museo de Motocicletas.
- Una colección de carruajes
históricos.
- El Museo de los Servicios de
Emergencia.
- Varias exposiciones dedicadas a
la historia de Dinamarca.
- Un circuito de aventura con
canopy entre los árboles.
- Amplias zonas de picnic y
restaurantes.
Es,
probablemente, el complejo histórico más completo que visitamos durante todo el
viaje.
Entrada: 2018: 190DKK pp. (22€)
Los jardines de Egeskov
Uno de los
mayores atractivos son sus jardines.
Paseamos
durante bastante tiempo entre el jardín inglés, el jardín renacentista, el
jardín de las dalias...
Todo está
cuidado con un nivel de detalle extraordinario.
El muchacho de madera de Egeskov
En la
buhardilla descubrimos una de las curiosidades más sorprendentes del castillo.
Sobre un
sencillo cojín descansa una pequeña figura de madera conocida como Egeskov
Wooden Boy.
La leyenda
afirma que mientras el muchacho permanezca dormido el castillo seguirá en pie.
Pero si algún día despertara... todo Egeskov se derrumbaría.
Nuestra experiencia en Egeskov
Además de
recorrer el castillo, aprovechamos para comer en una de sus terrazas y
disfrutar del circuito de canopy.
Fue una
visita muy completa que combinó patrimonio, naturaleza y actividades al aire
libre.
Si tuviéramos que elegir un solo castillo en Fionia, Egeskov ocuparía el primer lugar. No solo por la belleza del edificio, sino por la enorme variedad de actividades que ofrece y por el magnífico estado de conservación de todo el recinto.
Qué ver en Odense: la ciudad
de Hans Christian Andersen
Después de
visitar el magnífico Castillo de Egeskov pusimos rumbo al norte para recorrer
los últimos treinta kilómetros hasta Odense, la capital de Fionia y la
tercera ciudad más importante de Dinamarca.
Su nombre es por su origen: LA CIUDAD DE ODIN
Con algo más de 180.000 habitantes, Odense combina un interesante patrimonio histórico con un ambiente joven y universitario. Pero su verdadero atractivo reside en ser la ciudad donde nació Hans Christian Andersen, el escritor danés más universal.
Dónde aparcar en Odense
Si viajas en
coche, lo más cómodo es elegir un alojamiento con aparcamiento y recorrer el
centro caminando.
Nosotros
apenas utilizamos el vehículo durante la visita a la ciudad, ya que las
principales atracciones se encuentran relativamente próximas entre sí.
Dónde alojarse en Odense
Elegimos Q Stay, una casa particular situada en Palnatokesvej
9, a unos quince minutos caminando del casco histórico.
La vivienda
estaba distribuida en dos plantas. En la inferior había una cocina compartida y
varias habitaciones; a nosotros nos asignaron una estancia abuhardillada en la
planta superior, sencilla pero cómoda y muy silenciosa.
Precio
- Habitación doble: 60 €
Lo mejor
- Muy buena relación
calidad-precio.
- Posibilidad de utilizar la
cocina.
- Zona residencial muy tranquila.
- Fácil aparcamiento.
- Se puede ir caminando al
centro.
Los 10 imprescindibles que ver
en Odense
1. Museo Hans Christian Andersen
El museo más completo dedicado al escritor danés.
2. Casa natal de Hans Christian Andersen
Una visita
muy emotiva que ayuda a comprender sus humildes orígenes.
3. Barrio histórico
Pequeño pero
lleno de encanto, con calles adoquinadas y casas tradicionales perfectamente
restauradas.
4. Catedral de San Canuto
El edificio
religioso más importante de Odense.
5. Plaza del Ayuntamiento
El centro
neurálgico de la ciudad.
6. Vestergade
La calle comercial más animada de Odense. Perfecta para pasear y hacer algunas compras.
7. Palacio de Odense
Aunque no
puede visitarse por dentro, su elegante arquitectura merece una parada.
8. Parque del Rey
Uno de los
espacios verdes más agradables de la ciudad.
9. Den Fynske Landsby
Una
magnífica recreación de una aldea danesa del siglo XIX.
Especialmente
recomendable para familias.
10. Gastronomía local
Aprovecha la
visita para probar un smørrebrød, unas frikadeller o la
tradicional bollería danesa.
Mapa de qué ver en Odense
📍 Q Stay (alojamiento)
➡️ Barrio de Hans Christian Andersen
➡️ Casa natal de Andersen
➡️ Museo Hans Christian Andersen
➡️ Casa de su infancia
➡️ Catedral de San Canuto
➡️ Plaza del Ayuntamiento
➡️ Escultura de Hans Christian Andersen
➡️ Vestergade
➡️ Restaurante Malet
➡️ Parque del Rey
➡️ Palacio de Odense
➡️ Museo de Arte de Fionia
➡️ Regreso al centro
Añade la visita a Den Fynske Landsby, reproducción de una aldea tradicional, situada a unos cuatro kilómetros del centro.
Qué ver en el barrio de Hans
Christian Andersen
El principal
atractivo turístico de Odense se concentra en el pequeño barrio donde nació Hans
Christian Andersen.
Se trata de
una agradable zona peatonal formada por calles adoquinadas y casas
tradicionales perfectamente restauradas.
Aquí se
encuentran tres visitas imprescindibles.
La casa natal de Hans Christian Andersen
La vivienda
donde nació el escritor en 1805 es uno de los lugares más visitados de
Dinamarca.
En realidad
pertenecía a su abuela y era compartida por varias familias, lo que permite
comprender las humildes condiciones en las que transcurrieron sus primeros
años.
La casa de su infancia
Muy cerca
puede visitarse también la vivienda donde pasó buena parte de su niñez.
Museo Hans Christian Andersen
El moderno
museo dedicado al escritor constituye una de las visitas imprescindibles de
Odense.
La
exposición combina manuscritos, ilustraciones originales, objetos personales,
montajes audiovisuales y espacios inmersivos que permiten descubrir tanto su
obra como la personalidad del autor.
Durante los
meses de verano también se representan algunos de sus cuentos.
Incluso para
quienes no son grandes aficionados a la literatura, la visita resulta muy
recomendable.
| museo H C ANDERSEN |
La apasionante vida de Hans
Christian Andersen
(1805-1875)
La biografía
de Andersen parece uno de sus propios cuentos.
Nació en una familia muy humilde. Su padre era zapatero y falleció cuando Hans era un niño. Su madre trabajaba como lavandera y apenas conseguía sacar adelante a la familia.
Enseguida dio muestras de su creatividad en el dibujo, en el canto y en narrar historias.
Con catorce años hubo de abandonar la escuela. Decidió marcharse solo a Copenhague.
Los comienzos fueron muy difíciles. Intentó entrar en el Teatro Real, escribió varias obras y recibió un rechazo tras otro. Sobre todo por su pésima ortografía.
Pero esa fuerza creativa fue valorada por el director que lo apadrinó, le envió a la escuela de Slagelse y acogió en su casa.
Hoy millones de personas siguen leyendo La sirenita, El patito feo, El soldadito de plomo, La princesa y el guisante, La reina de las nieves o el ruiseñor, relatos que esconden una profundidad y una carga emocional muy superior a la que normalmente se atribuye a la literatura infantil.
Curiosidad
Qué ver en el centro histórico
de Odense
La avenida Torvegade
Tras recorrer el barrio de Andersen cruzamos la amplia avenida que separa la ciudad antigua del centro moderno. En ella vimos LA IGLESIA DE SAN ALBANO
Plaza del Ayuntamiento
La Rådhuspladsen
es el corazón de la ciudad.
Aquí se
encuentran el Ayuntamiento, varias cafeterías y dos esculturas muy
fotografiadas: la dedicada a Hans Christian Andersen y la alegoría de Oceanía.
Construida
en ladrillo rojo siguiendo el estilo gótico báltico, alberga los restos del rey
Canuto IV, patrón de Dinamarca.
Su elevada
torre domina buena parte del perfil urbano.
Vestergade
La calle Vestergade
concentra buena parte de la actividad comercial de Odense.
Tiendas,
restaurantes, cafeterías y terrazas convierten esta vía peatonal en la más
animada de la ciudad.
Dónde comer en Odense
Restaurant Møllekroen / Malet
Siguiendo
las recomendaciones de varios vecinos llegamos hasta Malet, conocido por
ofrecer una amplia carta de schnitzel.
El ambiente
era muy agradable y los precios resultaban razonables para los estándares
daneses.
En la calle JERNBANEGADE
El Palacio de Odense y el
Parque del Rey
Continuando
por Jernbanegade llegamos al Kongens Have o Parque del Rey.
Aquí se
encuentran varios edificios destacados:
- Palacio de Odense.
- Teatro de Odense.
- Museo de Arte de Fionia.
El Palacio
de Odense, construido en el siglo XVIII por Federico IV, fue residencia
ocasional de la familia real y actualmente alberga dependencias
administrativas, por lo que no puede visitarse por dentro.
Aun así, merece la pena acercarse para contemplar su elegante fachada.
Enfrente estaba la estación de tren.
A partir de ahí Odense se extendía en barrios residenciales.
| Palacio de Odense en el parque de los reyes |
Qué ver cerca de Odense: Den
Fynske Landsby
A solo
cuatro kilómetros del centro encontramos una de las visitas más interesantes de
Fionia.
Den Fynske
Landsby ("La
aldea de Fionia") es un museo al aire libre que recrea una auténtica aldea
danesa del siglo XIX.
Casas con
entramado de madera, granjas, molinos, huertos, animales domésticos y
personajes vestidos con trajes tradicionales permiten descubrir cómo era la
vida cotidiana.
Pasear por este recinto supone realizar un auténtico viaje en el tiempo.
Odense es
uno de los destinos más familiares de Dinamarca.
Las mejores
actividades para viajar con niños son:
- Museo Hans Christian Andersen.
- Den Fynske Landsby.
- Los parques infantiles
repartidos por el centro.
- Paseo junto al río Odense.
- Eventos y representaciones de
cuentos durante el verano.
Si viajan
aficionados a los cuentos, difícilmente encontrarán un lugar más apropiado.
Cuánto tiempo dedicar a Odense
Aunque es
posible recorrer el centro histórico en unas tres o cuatro horas, creemos que
merece la pena dedicarle un día completo.
De esta
forma podrás visitar el museo de Andersen, recorrer las calles históricas,
entrar en la catedral, disfrutar de la gastronomía local y acercarte a Den
Fynske Landsby sin prisas.
Presupuesto para visitar
Odense
Como
orientación, estos fueron los precios aproximados durante nuestro viaje:
|
Concepto |
Precio
aproximado |
|
Habitación doble |
60 € |
|
Museo Hans Christian Andersen |
165 DKK |
|
Den Fynske Landsby |
Entrada gratuita (consultar
posibles actividades especiales) |
|
Café |
35-45 DKK |
|
Comida |
180-300 DKK |
|
|
|
Los precios
pueden variar con el tiempo.
Consejos para visitar Odense
- Dedica al menos un día
completo.
- Recorre el centro caminando.
- Compra la entrada del museo con
antelación durante el verano.
- Aprovecha para visitar Den
Fynske Landsby.
- Si viajas en coche, deja el
vehículo en el alojamiento o en un aparcamiento periférico.
- No te limites a los lugares
relacionados con Andersen; la catedral y el casco histórico también
merecen una visita.
Entre las
mejores excursiones destacan:
- Castillo de Egeskov.
- Svendborg.
- Faaborg.
- Nyborg.
- Isla de Tåsinge.
- Castillo de Valdemar.


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