sábado, 6 de octubre de 2018

FIONIA

Qué ver en Fionia (Fyn): castillos, pueblos con encanto y la isla de Hans Christian Andersen

La isla jardín de Dinamarca

Situada entre Selandia y Jutlandia, esta isla combina algunos de los castillos más espectaculares del país con pueblos marineros, carreteras rurales, mansiones históricas y la ciudad de Odense, donde nació Hans Christian Andersen, autor de algunos de los cuentos más célebres de la literatura universal, como La sirenita, El patito feo, El soldadito de plomo o La reina de las nieves.

Conocida como «el jardín de Dinamarca», recorrerla en coche es una de las mejores experiencias del país gracias a sus paisajes agrícolas, suaves colinas y pequeñas carreteras secundarias.

Su capital, Odense, debe su nombre al dios nórdico Odín. Esto ya indica la antigüedad e importancia de esta región. 

En esta guía encontrarás qué ver en Fionia, dónde alojarte, dónde comer, cómo organizar la ruta y cuáles son las visitas imprescindibles.


Índice

  • Cómo llegar a Fionia
  • Ruta por Fionia en coche
  • Qué ver en Nyborg
  • Qué ver en Svendborg
  • Qué ver en la isla de Tåsinge
  • Qué ver en Faaborg
  • Castillo de Egeskov
  • Qué ver en Odense
  • Dónde dormir en Fionia
  • Dónde comer en Fionia
  • Qué comer en Fionia
  • Dónde aparcar
  • Consejos prácticos
  • Presupuesto

Cómo llegar a Fionia

La forma más habitual de llegar a Fionia es cruzando el espectacular Puente del Gran Belt (Storebæltsbroen), que une la isla con Selandia.

Con casi 18 kilómetros de longitud, constituye una de las mayores obras de ingeniería de Europa y uno de los símbolos de Dinamarca.

En nuestro viaje 2018 el peaje ascendía a 240 coronas danesas (unos 32 €).

Desde el oeste, Fionia también queda unida a Jutlandia mediante el Puente de Lillebælt, de uso gratuito.

Ruta por Fionia en coche

Nuestro recorrido fue el siguiente:

Puente del Gran Belt → Nyborg → Molino tradicional → Svendborg → isla de Tåsinge → Castillo de Valdemar → Faaborg → Castillo de Egeskov → Odense → Den Fynske Landsby → Puente de Lillebælt → Jutlandia

Al regreso recorrimos la  esquina Suroeste, con Assens como pueblo más destacado, marinero. 
Era una zona de escasas poblaciones, casas y granjas dispersas, extensos prados y cultivos


Dónde dormir en Fionia

Q Stay (Odense)

Nos alojamos en Q Stay, situado en Palnatokesvej 9, a unos quince minutos andando del centro histórico de Odense.

Era una vivienda particular acondicionada como alojamiento turístico.

Nuestra habitación estaba situada en la planta superior. Era sencilla, limpia y muy tranquila.

Disponía de cocina compartida, perfecta para preparar el desayuno o una cena ligera.

Precio durante nuestro viaje

  • Habitación doble: 60 €

Nuestra valoración

✔ Buena relación calidad-precio.

✔ Fácil aparcamiento.

✔ Se puede llegar caminando al centro.

Dónde comer en Fionia

Aunque Fionia no posee una gastronomía muy diferente del resto del país, encontramos varios lugares interesantes.

Restaurante Malet (Odense)

Muy recomendable si te gustan los schnitzel, ya que dispone de una enorme variedad de versiones.

Castillo de Egeskov

Dentro del recinto hay varias cafeterías y terrazas.

También existen amplias zonas de picnic donde es posible comer si viajas con tu propia comida.

Puerto de Svendborg

Los restaurantes del paseo marítimo ofrecen pescado fresco y cocina tradicional danesa con bonitas vistas sobre el puerto.


Qué comer en Fionia

Durante la ruta recomendamos probar algunos de los platos más típicos de Dinamarca.

  • Smørrebrød.
  • Arenques marinados.
  • Salmón ahumado.
  • Frikadeller.
  • Wienerbrød (bollería danesa).
  • Cervezas danesas.

Dónde aparcar

Una de las ventajas de recorrer Fionia en coche es que resulta sencillo aparcar.

Nyborg

Aparcamos gratuitamente junto a un supermercado situado muy cerca del centro.

Svendborg

El puerto dispone de amplias zonas de estacionamiento.

Faaborg

Encontramos aparcamiento junto al puerto de Sundet.

Castillo de Egeskov

Gran parking perfectamente señalizado.

Odense

En el alojamiento pudimos dejar el coche y recorrer el centro caminando.

Consejos para visitar Fionia

  • Recorre la isla en coche; es la mejor forma de disfrutar de sus paisajes.
  • Evita limitarte a la autopista y utiliza las carreteras secundarias siempre que sea posible.
  • Dedica al menos medio día al Castillo de Egeskov.
  • Reserva un día completo para descubrir Odense.
  • Si viajas en verano, compra las entradas de Egeskov con antelación.
  • Incluye algún pueblo costero como Faaborg o Svendborg.
  • recorre la isla de Tasinje

Presupuesto orientativo

ConceptoPrecio aproximado
Peaje Gran Belt240 DKK
Hotel60 €
Entrada Egeskov190 DKK
Comida20-35 €
Café4-6 €

Los imprescindibles de Fionia

Si solo tienes un día

  • Castillo de Egeskov.
  • Odense.
  • Centro histórico de Nyborg.

Si dispones de dos días

Añade:

  • Svendborg.
  • Faaborg.
  • Tåsinge.
  • Castillo de Valdemar.

Si viajas con niños

  • Museo Hans Christian Andersen.
  • Den Fynske Landsby.
  • Canopy de Egeskov.

Si te gusta la fotografía

  • Castillo de Egeskov.
  • Puerto de Faaborg.
  • Troense.
  • Puente del Gran Belt.
  • Campos de Fionia al atardecer.

Preguntas frecuentes sobre Fionia

¿Cuántos días hacen falta para visitar Fionia?

Lo recomendable son dos o tres días para combinar castillos, pueblos y naturaleza.

¿Merece la pena visitar Odense?

Sí. Es la ciudad con mayor interés cultural de la isla y la cuna de Hans Christian Andersen.

¿Cuál es el castillo más bonito de Fionia?

Para nosotros, el Castillo de Egeskov es el más espectacular de toda la isla.

¿Es imprescindible alquilar un coche?

Sí. Aunque existe transporte público, muchas de las mejores experiencias se encuentran en pequeñas carreteras rurales y pueblos alejados de las principales líneas ferroviarias.

¿Qué pueblos visitar en Fionia?

Odense, Nyborg, Svendborg, Troense y Faaborg son nuestras recomendaciones.


Nuestra valoración

Fionia nos sorprendió por la enorme variedad de paisajes y experiencias que ofrece. Más allá de Odense y del Castillo de Egeskov, descubrimos carreteras rurales, pequeños puertos, pueblos tranquilos y rincones donde el tiempo parece haberse detenido.

RECORRIDO POR FIONIA.

Cruzando el Puente del Gran Belt

El viaje comienza atravesando el Puente del Gran Belt, una de las mayores obras de ingeniería de Europa.

Con casi 18 kilómetros de longitud, conecta las islas de Selandia y Fionia. En medio, la pequeña isla de Sprogø.

Mientras avanzábamos sobre el mar, las vistas del estrecho justificaban por sí solas el recorrido.

El peaje ascendía entonces, (2018) a 240 coronas danesas (unos 32 euros), un precio elevado, aunque razonable teniendo en cuenta la magnitud de la infraestructura.

las carreteras de Fionia




Nyborg, la puerta de entrada a Fionia

Nada más abandonar el puente llegamos a Nyborg, considerada la puerta oriental de la isla.

Paseamos por su agradable calle principal, peatonal 

Hasta la plaza donde se encuentra el Ayuntamiento

Cercana a un pequeño lago y un canal que refleja las pintorescas fachadas de las casas.

Dominando el conjunto aparece el Castillo de Nyborg, una de las fortalezas medievales más importantes de Dinamarca.

Durante nuestra visita se encontraba en proceso de restauración, por lo que solo pudimos contemplar su robusta torre defensiva y parte de las murallas.








Un molino tradicional danés. DANKS MOLLEDAG.

A 2 kilómetros al sur encontramos uno de esos paisajes que parecen sacados de una postal.

Junto a la carretera se alzaba un molino de viento tradicional, perfectamente conservado.

Estas construcciones forman parte del paisaje rural danés desde hace siglos y constituyen uno de los símbolos más reconocibles del país.


Svendborg, una ciudad abierta al mar

Continuamos hacia Svendborg, uno de los puertos más importantes del sur de Fionia.

Nada más llegar aparcamos junto al puerto, presidido por un amplio paseo marítimo donde se mezclan embarcaciones deportivas, antiguos barcos de madera y pequeñas cafeterías.

Desde allí ascendimos hasta el centro histórico por una empinada calle que conduce a la plaza de Torvet, verdadero corazón de la ciudad.

La plaza está rodeada de edificios históricos, la iglesia principal, terrazas y comercios, y muy cerca se alza la iglesia de San Nicolás.

Después regresamos tranquilamente hacia el puerto recorriendo sus agradables calles peatonales.




Tåsinge y el encantador pueblo de Troense

Desde Svendborg cruzamos un pequeño puente hasta la vecina isla de Tåsinge.

Aunque de reducidas dimensiones, esta isla posee algunos de los paisajes más bonitos del archipiélago.

Nuestra primera parada fue Troense, un pequeño pueblo de apenas un par de calles donde el tiempo parece haberse detenido.

Las casas tradicionales, cuidadosamente conservadas, los jardines floridos y el silencio.



Castillo de Valdemar

A un kilómetro de Troense se encuentra el Castillo de Valdemar, construido en 1639 por orden del rey Christian IV para su hijo Valdemar Christian.

Sin embargo, el príncipe nunca llegó a disfrutar de la residencia, ya que falleció durante una campaña militar en Polonia.

Décadas más tarde, el monarca regaló el castillo al almirante Niels Juel como reconocimiento por su decisiva victoria sobre la flota sueca en la batalla de la bahía de Køge.

Actualmente continúa perteneciendo a sus descendientes y parte del edificio puede visitarse.

En su interior alberga varios museos dedicados a la navegación, los juguetes y la historia de la finca, además de conservar una habitación reservada para la reina Margarita II cuando visita la isla.

Más allá del interés histórico, el entorno del castillo invita a pasear con calma y disfrutar del paisaje.

En la carretera de regreso tuvimos la suerte de observar numerosos faisanes cruzando los campos, una imagen muy habitual en esta tranquila zona rural de Dinamarca.


 


Seguimos recorriendo la isla de Tåsinge, con su paisaje rural y pequeños pueblos como Lunby-Breningne con su iglesia que contenía  tres barcos del XVII a escala, colgados del techo. 
Uno de ellos era la reproducción del que empleó el almirante Niels Juel. 

Salimos por el puente y proseguimos nuestro RECORRIDO POR FIONIA.

Qué ver en Faaborg, una de las ciudades con más encanto de Fionia

Faaborg es una pequeña localidad costera situada en el sur de la isla.

Aunque suele pasar desapercibida en muchos itinerarios por Dinamarca, creemos que es una de las ciudades con más encanto de Fionia.

Aparcamos junto al puerto de Sundet.

Nada más llegar nos recibió un monumento inspirado en un barco vikingo.

Desde el puerto nos adentramos en el centro histórico recorriendo calles como Torvegade, Vestergade y Østergade.

Las fachadas de vivos colores, muchas de ellas levantadas durante los siglos XVIII y XIX, convierten el paseo en una auténtica delicia.

Varias casas históricas han sido transformadas en pequeños museos, comercios y cafés, lo que contribuye a conservar el ambiente tradicional de la ciudad.

El corazón de la ciudad es su plaza central, donde se concentran varios restaurantes y cafeterías con terraza.

La escultura más curiosa representa una escena inspirada en la mitología nórdica relacionada con la creación del mundo y la fertilidad, una obra que inevitablemente llama la atención de todos los visitantes.

Muy cerca se encuentran la Torre del Reloj y la iglesia parroquial, reconocible por el llamativo tono amarillo de su fachada.



Qué ver en el Castillo de Egeskov, el castillo más bonito de Fionia

Desde Faaborg nos dirigimos 20km hacia el interior de la isla para visitar el que, probablemente, sea el castillo más famoso de Fionia: Egeskov Slot.

Situado sobre un pequeño lago y rodeado por un inmenso parque histórico, está considerado uno de los castillos renacentistas mejor conservados de Europa.

Solo la imagen del edificio reflejándose en el agua ya justifica el viaje.

Historia del Castillo de Egeskov

Construido en 1554 por Frands Brockenhuus, Egeskov fue diseñado como una fortaleza defensiva aprovechando las zonas pantanosas que protegían naturalmente el edificio.

Su nombre significa literalmente «Bosque de robles», ya que, según la tradición, fueron necesarios miles de robles para cimentar la construcción.

Más de cuatro siglos después continúa perteneciendo a la misma familia.

Qué visitar en Egeskov

Aunque el castillo es el gran protagonista, el recinto ofrece mucho más que una simple visita histórica.

La entrada incluye el acceso a:

  • El interior del castillo, con salones, dormitorios, biblioteca y estancias originales.
  • El Museo de Automóviles Clásicos.
  • El Museo de Motocicletas.
  • Una colección de carruajes históricos.
  • El Museo de los Servicios de Emergencia.
  • Varias exposiciones dedicadas a la historia de Dinamarca.
  • Un circuito de aventura con canopy entre los árboles.
  • Amplias zonas de picnic y restaurantes.

Es, probablemente, el complejo histórico más completo que visitamos durante todo el viaje.

Entrada: 2018: 190DKK pp. (22€)

Los jardines de Egeskov

Uno de los mayores atractivos son sus jardines.

Paseamos durante bastante tiempo entre el jardín inglés, el jardín renacentista, el jardín de las dalias...

Todo está cuidado con un nivel de detalle extraordinario.

El muchacho de madera de Egeskov

En la buhardilla descubrimos una de las curiosidades más sorprendentes del castillo.

Sobre un sencillo cojín descansa una pequeña figura de madera conocida como Egeskov Wooden Boy.

La leyenda afirma que mientras el muchacho permanezca dormido el castillo seguirá en pie.

Pero si algún día despertara... todo Egeskov se derrumbaría.

Nuestra experiencia en Egeskov

Además de recorrer el castillo, aprovechamos para comer en una de sus terrazas y disfrutar del circuito de canopy.

Fue una visita muy completa que combinó patrimonio, naturaleza y actividades al aire libre.

Si tuviéramos que elegir un solo castillo en Fionia, Egeskov ocuparía el primer lugar. No solo por la belleza del edificio, sino por la enorme variedad de actividades que ofrece y por el magnífico estado de conservación de todo el recinto.











Qué ver en Odense: la ciudad de Hans Christian Andersen

Después de visitar el magnífico Castillo de Egeskov pusimos rumbo al norte para recorrer los últimos treinta kilómetros hasta Odense, la capital de Fionia y la tercera ciudad más importante de Dinamarca.

Su nombre es por su origen: LA CIUDAD DE ODIN

Con algo más de 180.000 habitantes, Odense combina un interesante patrimonio histórico con un ambiente joven y universitario. Pero su verdadero atractivo reside en ser la ciudad donde nació Hans Christian Andersen, el escritor danés más universal.


Dónde aparcar en Odense

Si viajas en coche, lo más cómodo es elegir un alojamiento con aparcamiento y recorrer el centro caminando.

Nosotros apenas utilizamos el vehículo durante la visita a la ciudad, ya que las principales atracciones se encuentran relativamente próximas entre sí.

Dónde alojarse en Odense

Elegimos Q Stay, una casa particular situada en Palnatokesvej 9, a unos quince minutos caminando del casco histórico.

La vivienda estaba distribuida en dos plantas. En la inferior había una cocina compartida y varias habitaciones; a nosotros nos asignaron una estancia abuhardillada en la planta superior, sencilla pero cómoda y muy silenciosa.

Precio

  • Habitación doble: 60 €

Lo mejor

  • Muy buena relación calidad-precio.
  • Posibilidad de utilizar la cocina.
  • Zona residencial muy tranquila.
  • Fácil aparcamiento.
  • Se puede ir caminando al centro.

Los 10 imprescindibles que ver en Odense

1. Museo Hans Christian Andersen

El museo más completo dedicado al escritor danés.


2. Casa natal de Hans Christian Andersen

Una visita muy emotiva que ayuda a comprender sus humildes orígenes.


3. Barrio histórico

Pequeño pero lleno de encanto, con calles adoquinadas y casas tradicionales perfectamente restauradas.


4. Catedral de San Canuto

El edificio religioso más importante de Odense.


5. Plaza del Ayuntamiento

El centro neurálgico de la ciudad.

6. Vestergade

La calle comercial más animada de Odense. Perfecta para pasear y hacer algunas compras.


7. Palacio de Odense

Aunque no puede visitarse por dentro, su elegante arquitectura merece una parada.


8. Parque del Rey

Uno de los espacios verdes más agradables de la ciudad.


9. Den Fynske Landsby

Una magnífica recreación de una aldea danesa del siglo XIX.

Especialmente recomendable para familias.


10. Gastronomía local

Aprovecha la visita para probar un smørrebrød, unas frikadeller o la tradicional bollería danesa.

Mapa de qué ver en Odense


Este sería el recorrido que recomendamos realizar a pie:

📍 Q Stay (alojamiento)

➡️ Barrio de Hans Christian Andersen

➡️ Casa natal de Andersen

➡️ Museo Hans Christian Andersen

➡️ Casa de su infancia

➡️ Catedral de San Canuto

➡️ Plaza del Ayuntamiento

➡️ Escultura de Hans Christian Andersen

➡️ Vestergade

➡️ Restaurante Malet

➡️ Parque del Rey

➡️ Palacio de Odense

➡️ Museo de Arte de Fionia

➡️ Regreso al centro

Añade la visita a Den Fynske Landsby, reproducción de una aldea tradicional, situada a unos cuatro kilómetros del centro.

Qué ver en el barrio de Hans Christian Andersen

El principal atractivo turístico de Odense se concentra en el pequeño barrio donde nació Hans Christian Andersen.

Se trata de una agradable zona peatonal formada por calles adoquinadas y casas tradicionales perfectamente restauradas.

Aquí se encuentran tres visitas imprescindibles.

La casa natal de Hans Christian Andersen

La vivienda donde nació el escritor en 1805 es uno de los lugares más visitados de Dinamarca.

En realidad pertenecía a su abuela y era compartida por varias familias, lo que permite comprender las humildes condiciones en las que transcurrieron sus primeros años.

La casa de su infancia

Muy cerca puede visitarse también la vivienda donde pasó buena parte de su niñez.

Museo Hans Christian Andersen

El moderno museo dedicado al escritor constituye una de las visitas imprescindibles de Odense.

La exposición combina manuscritos, ilustraciones originales, objetos personales, montajes audiovisuales y espacios inmersivos que permiten descubrir tanto su obra como la personalidad del autor.

Durante los meses de verano también se representan algunos de sus cuentos.

Incluso para quienes no son grandes aficionados a la literatura, la visita resulta muy recomendable.


Casa de Hans Christian Andersen

museo H C ANDERSEN

La apasionante vida de Hans Christian Andersen

(1805-1875) 

La biografía de Andersen parece uno de sus propios cuentos.

Nació en una familia muy humilde. Su padre era zapatero y falleció cuando Hans era un niño. Su madre trabajaba como lavandera y apenas conseguía sacar adelante a la familia. 

Enseguida dio muestras de su creatividad en el dibujo, en el canto y en narrar historias. 

Con catorce años hubo de abandonar la escuela. Decidió marcharse solo a Copenhague.

Los comienzos fueron muy difíciles. Intentó entrar en el Teatro Real, escribió varias obras y recibió un rechazo tras otro. Sobre todo por su pésima ortografía. 

Pero esa fuerza creativa fue valorada por el director que lo apadrinó, le envió a la escuela de Slagelse y acogió en su casa. 

Hans le pagaba esa generosidad inventando historias. 

Gracias a su apoyo pudo continuar estudiando y comenzar una carrera literaria que terminaría cambiando la historia de la literatura infantil.

Curiosamente, Andersen no pretendía ser recordado por sus cuentos. Su mayor aspiración era convertirse en un prestigioso novelista y dramaturgo. También escribió novela, poesía y teatro pero no se le reconoció por esto, siendo una de sus frustraciones.

Hoy millones de personas siguen leyendo La sirenita, El patito feo, El soldadito de plomo, La princesa y el guisante, La reina de las nieves o el ruiseñor, relatos que esconden una profundidad y una carga emocional muy superior a la que normalmente se atribuye a la literatura infantil.

Curiosidad

Otra de sus frustraciones estuvo en el amor.

Se enamoró de Louise: la hija de quien le había acogido. Lo mantuvo en secreto para no ser desleal a su protector. 

En ese amor imposible se basó para escribir la sirenita. 

Así dejaría constancia en su autobiografía, confesando que tuvo tres amores imposibles. Otro fue con la cantante de ópera Jenny Lind, una mujer casada.

Qué ver en el centro histórico de Odense

La avenida Torvegade 

Tras recorrer el barrio de Andersen cruzamos la amplia avenida que separa la ciudad antigua del centro moderno. En ella vimos LA IGLESIA DE SAN ALBANO

Plaza del Ayuntamiento

La Rådhuspladsen es el corazón de la ciudad.

Aquí se encuentran el Ayuntamiento, varias cafeterías y dos esculturas muy fotografiadas: la dedicada a Hans Christian Andersen y la alegoría de Oceanía.

La Catedral de San Canuto (Sankt Knuds Kirke) el principal monumento religioso de la ciudad.

Construida en ladrillo rojo siguiendo el estilo gótico báltico, alberga los restos del rey Canuto IV, patrón de Dinamarca.

Su elevada torre domina buena parte del perfil urbano.

Vestergade

La calle Vestergade concentra buena parte de la actividad comercial de Odense.

Tiendas, restaurantes, cafeterías y terrazas convierten esta vía peatonal en la más animada de la ciudad.

Dónde comer en Odense

Restaurant Møllekroen / Malet

Siguiendo las recomendaciones de varios vecinos llegamos hasta Malet, conocido por ofrecer una amplia carta de schnitzel.

El ambiente era muy agradable y los precios resultaban razonables para los estándares daneses.

En la calle JERNBANEGADE 

El Palacio de Odense y el Parque del Rey

Continuando por Jernbanegade llegamos al Kongens Have o Parque del Rey.

Aquí se encuentran varios edificios destacados:

  • Palacio de Odense.
  • Teatro de Odense.
  • Museo de Arte de Fionia.

El Palacio de Odense, construido en el siglo XVIII por Federico IV, fue residencia ocasional de la familia real y actualmente alberga dependencias administrativas, por lo que no puede visitarse por dentro.

Aun así, merece la pena acercarse para contemplar su elegante fachada.

Enfrente estaba la estación de tren. 

A partir de ahí Odense se extendía en barrios residenciales.


Palacio de Odense en el parque de los reyes

Qué ver cerca de Odense: Den Fynske Landsby

A solo cuatro kilómetros del centro encontramos una de las visitas más interesantes de Fionia.

Den Fynske Landsby ("La aldea de Fionia") es un museo al aire libre que recrea una auténtica aldea danesa del siglo XIX.

Casas con entramado de madera, granjas, molinos, huertos, animales domésticos y personajes vestidos con trajes tradicionales permiten descubrir cómo era la vida cotidiana.

Pasear por este recinto supone realizar un auténtico viaje en el tiempo.

Qué hacer en Odense con niños

Odense es uno de los destinos más familiares de Dinamarca.

Las mejores actividades para viajar con niños son:

  • Museo Hans Christian Andersen.
  • Den Fynske Landsby.
  • Los parques infantiles repartidos por el centro.
  • Paseo junto al río Odense.
  • Eventos y representaciones de cuentos durante el verano.

Si viajan aficionados a los cuentos, difícilmente encontrarán un lugar más apropiado.

Cuánto tiempo dedicar a Odense

Aunque es posible recorrer el centro histórico en unas tres o cuatro horas, creemos que merece la pena dedicarle un día completo.

De esta forma podrás visitar el museo de Andersen, recorrer las calles históricas, entrar en la catedral, disfrutar de la gastronomía local y acercarte a Den Fynske Landsby sin prisas.



Presupuesto para visitar Odense

Como orientación, estos fueron los precios aproximados durante nuestro viaje:

Concepto

Precio aproximado

Habitación doble

60 €

Museo Hans Christian Andersen

165 DKK

Den Fynske Landsby

Entrada gratuita (consultar posibles actividades especiales)

Café

35-45 DKK

Comida

180-300 DKK

 

 

Los precios pueden variar con el tiempo.



Consejos para visitar Odense

  • Dedica al menos un día completo.
  • Recorre el centro caminando.
  • Compra la entrada del museo con antelación durante el verano.
  • Aprovecha para visitar Den Fynske Landsby.
  • Si viajas en coche, deja el vehículo en el alojamiento o en un aparcamiento periférico.
  • No te limites a los lugares relacionados con Andersen; la catedral y el casco histórico también merecen una visita.

¿Qué ver cerca de Odense?

Entre las mejores excursiones destacan:

  • Castillo de Egeskov.
  • Svendborg.
  • Faaborg.
  • Nyborg.
  • Isla de Tåsinge.
  • Castillo de Valdemar.

Abandonamos la ISLA DE FIONIA atravesando el PUENTE FIONIA-JUTLANDIA (sin peaje)



 


SIGUIENTE ETAPA



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