domingo, 7 de abril de 2024

EL FIORDO DE LOS SUEÑOS. Ruta recomendada. mapa.

EL FIORDO DE LOS SUEÑOS

Comenzamos una de las etapas más espectaculares de nuestro viaje por Noruega.

Nuestro objetivo era recorrer una parte del Sognefjord, el famoso Fiordo de los Sueños, y descubrir algunos de sus brazos más espectaculares: el Nærøyfjord y el Aurlandsfjord.

Durante estas jornadas recorreremos el pueblo de Voss, nos asomaremos al mirador de Stalheim y desde él divisaremos uno de los brazos más bonitos del fiordo de los sueños: Nærøyfjord, pasearemos por la remota aldea de Undredal, veremos el pueblo de Flåm y su famoso tren, Kaupanger y Sogndal, para terminar acercándonos al enorme glaciar Jostedalsbreen y realizar una fantástica excursión hasta Bergsetbreen.

Nos esperaban carreteras encajadas entre montañas, cascadas que aparecían a cada pocos kilómetros, pequeños pueblos de madera, túneles interminables, ferris cruzando fiordos y, como gran colofón, uno de los enormes glaciares de Noruega.

Ruta del viaje

Bergen → Voss → cascada Tvindefossen → hotel-mirador Stalheim → Gudvangen "el lugar de los dioses". Fiordo y Poblado vikingo→ aldea de Undredal y su queso→ Flåm el tren y la iglesia→ Lærdal pernocta en el fiordo→ Kaupanger → Sogndal → Bergsetbreen

ÍNDICE 

  1. El Fiordo de los Sueños: Sognefjord

  2. Mapa de la ruta por el Sognefjord

  3. Voss: la puerta de entrada a los fiordos

    • La garganta Bordalsgjelet

  4. Tvindefossen: una espectacular cascada

  5. Stalheim y el valle de Nærøydalen

    • Mirador de Stalheim

    • Stalheimskleiva, la carretera de las 13 curvas

  6. Gudvangen: el lugar de los dioses

    • Puerto y cruceros por el Nærøyfjord

    • El poblado vikingo

  7. Undredal: 

    • Iglesia de Undredal

    • El tradicional queso de cabra

  8. Flåm y el Aurlandsfjord

    • El famoso tren de Flåm

    • Qué ver en Flåm

  9. El túnel de Lærdal

  10. Lærdal: dormir junto al Fiordo de los Sueños

  11. Ferry por el Sognefjord hasta Kaupanger

  12. Kaupanger y su iglesia de madera

  13. Sogndal: la puerta hacia el glaciar

  14. Jostedalsbreen: el gran glaciar de Noruega

  15. Bergsetbreen: nuestra excursión al glaciar

  16. Ruta en caravana por el Fiordo de los Sueños

  17. Dónde aparcar y dónde pernoctar

VOSS: LA PUERTA DE ENTRADA A LOS FIORDOS

Desde Bergen llegamos a Voss y nos acercamos a su iglesia 

También vimos la moderna estación, desde donde partía el teleférico hacia las montañas.

Nuestra primera excursión del día estaba muy cerca de Voss, a un par de kilómetros.

LA GARGANTA DE BORDALSGJELET

A 2 kilómetros de Voss encontramos el desvío hacia Bordalsgjelet, una garganta estrecha y encajada entre paredes rocosas.

Realizamos una pequeña caminata por este desfiladero.

La senda discurría entre una vegetación frondosa, siguiendo el curso del agua y avanzando entre las paredes de roca.

El lugar era bonito. Aunque hubo una pequeña decepción.

¡La senda terminaba apenas unos 300 metros después!

Así que aquella caminata que prometía convertirse en una excursión terminó siendo más bien un pequeño paseo.

No importaba. Todavía nos quedaba muchísimo camino por delante.

TVINDEFOSSEN

Pasamos el desvío hacia el Folk Museum y, unos 12 kilómetros después, encontramos la cascada Tvindefossen.

Era una cascada de buen tamaño, precipitándose por la pared rocosa en varios saltos.

EL FIORDO DE LOS SUEÑOS

Poco después comenzamos a acercarnos al Sognefjord, el Fiordo de los Sueños.

Es uno de los grandes iconos naturales de Noruega y se ramifica formando numerosos brazos, entre ellos el espectacular Nærøyfjord y el Aurlandsfjord.

Nuestra ruta nos llevó hacia el Nærøyfjord. 

Antes de llegar al agua hicimos una parada en un lugar privilegiado.

STALHEIM Y EL VALLE DE NÆRØYDALEN

Primero nos dirigimos al histórico Stalheim Hotel.

Conservaba unos salones muy atractivos, con mobiliario y decoración que daban al conjunto un cierto aire de museo. Pero lo mejor estaba fuera. EL MIRADOR DE STALHEIM

Desde el mirador teníamos unas vistas soberbias sobre el valle de Nærøydalen.

Desde las alturas se veía perfectamente el profundo valle rodeado de enormes paredes montañosas. Y, descendiendo por ellas, aparecían numerosas cascadas.

Era un paisaje monumental.

STALHEIMSKLEIVA, LA CARRETERA DE LAS 13 CURVAS

Para bajar hacia el valle antiguamente había que afrontar la famosa Stalheimskleiva.

Se trata de una estrecha carretera de montaña con 13 curvas cerradísimas, algunas prácticamente de 180 grados, que salva un fuerte desnivel.

El trazado pasa junto a dos grandes cascadas, Stalheimsfossen y Sivlefossen.

En nuestro viaje la carretera estaba cerrada a los vehículos y solamente se permitía recorrerla a pie.

La vimos desde el mirador del hotel. Desde allí se apreciaba perfectamente lo espectacular de su trazado.

 GUDVANGEN, EL LUGAR DE LOS DIOSES

Descendimos hacia el valle, a Gudvangen, situado en el extremo del Nærøyfjord, en la desembocadura del río Nærøydalselvi.

El nombre del "lugar de los dioses" está relacionado con su antiguo carácter sagrado y con el culto pagano que se practicaba en esta zona.

Hoy Gudvangen no puede considerarse un gran pueblo. Es más bien un pequeño conjunto de servicios destinados a los viajeros: gasolinera, supermercado, restaurantes y cafeterías.

Pero tiene algo mucho más importante: su puerto.

CRUCEROS POR EL NÆRØYFJORD

Desde el muelle parten los barcos que realizan los cruceros por los fiordos.

También hay conexiones marítimas con otros puntos como Flåm y Kaupanger.

Navegar por esta zona permite contemplar de cerca las enormes paredes montañosas, las cascadas y las pequeñas granjas que aparecen en lugares aparentemente imposibles.

Es uno de los grandes atractivos turísticos del Fiordo de los Sueños.

EL POBLADO VIKINGO

En Gudvangen también se encuentra el poblado vikingo, una recreación de un antiguo asentamiento.

El recinto cuenta con construcciones tradicionales y personas caracterizadas con vestimentas de época, recreando diferentes aspectos de la vida de los vikingos.

Una forma curiosa de acercarse a la historia de esta región.

UNDREDAL, EL PUEBLECITO DEL QUESO DE CABRA

Salimos de Gudvangen por un largo túnel en dirección a Flåm.

Pero antes nos desviamos unos 4 kilómetros para visitar Undredal.

Y fue una magnífica decisión.

Encontramos una pequeña localidad remota y muy típicamente noruega, situada a orillas del Aurlandsfjord.

Casitas de madera, embarcadero, iglesia y montañas rodeándolo todo.

Un escenario de postal.

La pequeña iglesia de Undredal es uno de los elementos más característicos del pueblo.

Su tamaño reducido encaja perfectamente con el ambiente de esta pequeña localidad.

Pero había algo que llamaba todavía más nuestra atención: las cabras.

Había numerosos rebaños por los alrededores. Y tenía una explicación.

Undredal es famoso por su tradicional queso de cabra.

Por supuesto, aprovechamos la ocasión y compramos varias piezas.

Eran unos quesos de aspecto peculiar, como un mazacote esponjoso, con una textura y un sabor bastante diferentes de los que estamos acostumbrados.

Una curiosidad gastronómica más de nuestro viaje por Noruega.

FLÅM, A ORILLAS DEL AURLANDSFJORD

Continuamos hasta Flåm, situada al fondo del Aurlandsfjord, en la desembocadura del río Flåmselvi.

Es uno de los destinos turísticos más famosos de los fiordos noruegos.

Su situación privilegiada hace que sea un importante puerto de cruceros y uno de los puntos de partida de la famosa Flåmsbana, el tren de Flåm.

EL TREN DE FLÅM

El tren de Flåm realiza un espectacular recorrido desde Flåm hasta Myrdal.

El trayecto asciende desde el nivel del fiordo hacia las montañas, atravesando un paisaje de grandes desniveles, cascadas, túneles y valles.

Es uno de los recorridos ferroviarios turísticos más conocidos de Noruega.

FLÅM

Flåm se dividia en dos zonas claramente diferenciadas:

La zona junto al puerto era la más turística. Había un gran bazar, tiendas de souvenirs, restaurantes y la estación del tren.

La parte interior más tranquila, siguiendo el curso del río, donde encontramos la antigua iglesia de madera de Flåm.

Conservaba pinturas y frescos de gran interés. Algunos curiosos de renos, bosques...

EL TÚNEL DE LÆRDAL

Abandonamos Flåm y atravesamos Aurland.

Entonces nos enfrentamos a otra de las grandes obras de ingeniería de esta ruta: el túnel de Lærdal.

¡Nada menos que 24,5 kilómetros bajo la montaña!

Es el túnel de carretera más largo del mundo.

La travesía resulta toda una experiencia, especialmente cuando uno piensa en la enorme cantidad de roca que queda sobre nuestras cabezas.

Finalmente salimos a la luz y a 2 kilómetros después llegamos a Lærdal.

PERNOCTACIÓN JUNTO AL FIORDO

A la salida de Lærdal encontramos una explanada a orillas del fiordo.

Era un lugar solitario y tranquilo. Justo lo que buscábamos para pasar la noche.

Frente a nosotros se abría la característica forma en «V» del fiordo.

Las nubes se reflejaban sobre el agua y las montañas cerraban el paisaje.

Un lugar precioso.

CRUZAMOS EL FIORDO DE LOS SUEÑOS

A la mañana siguiente continuamos nuestro recorrido.

Para ello tomamos el ferry que cruza el Sognefjord hasta Kaupanger.

Como en otros ferris noruegos, el sistema era muy sencillo. Una máquina leía automáticamente la matrícula y el paso quedaba registrado mediante AutoPASS

KAUPANGER Y SU STAVKIRKE

En Kaupanger hicimos una parada para visitar su antigua iglesia de madera.

Enmarcada por las montañas y el lago. 

SOGNDAL

Continuamos hasta Sogndal, otra de las localidades importantes de la zona y también punto de llegada de cruceros. (En el puerto había dos muy grandes atracados)

En la localidad vimos una curiosa estatua de un gigante sentado y el museo ártico

 90 KILÓMETROS JUNTO AL SOGNEFJORD

A partir de aquí emprendimos una larga tirada, unos 90 kilómetros junto al Fiordo de los Sueños.

Y el paisaje fue espectacular.

El agua presentaba tonalidades verdosas y turquesas.

Las montañas se levantaban a ambos lados y numerosas cascadas descendían desde las alturas hasta el propio fiordo.

En algunos puntos todavía quedaban neveros en las montañas.

Y, como regalo, en uno de los tramos apareció ante nosotros un precioso doble arco iris.

EL GLACIAR JOSTEDALSBREEN

Después de superar un puerto de montaña de dificultad moderada llegamos a ORDAL: una pequeña localidad de servicios.

Allí tomamos un desvío hacia el interior. Nos esperaban 27 kilómetros por una carretera estrecha. Y aquello parecía sacado de un cuento.

Lagos de agua verdosa, montañas formando un gigantesco circo, cascadas que se precipitaban desde las laderas y pequeños túneles excavados directamente en la roca.

Todo aquel recorrido nos conducía hacia una de las grandes maravillas naturales de Noruega:

el glaciar Jostedalsbreen.

EL GLACIAR JOSTEDALSBREEN

Es una enorme masa de hielo que ocupa cientos de kilómetros cuadrados y de la que parten numerosos brazos y lenguas glaciares hacia los valles.

Nosotros decidimos visitar una de ellas: Bergsetbreen.

Y fue una elección magnífica.

EXCURSIÓN A BERGSETBREEN

La carretera terminaba en un aparcamiento.

Precio 70 coronas-7€

Desde allí comenzaba nuestra excursión.

El recorrido era circular y de unos 7 kilómetros, sin grandes dificultades.

De inicio seguimos un bravío río de un intenso color azul, alimentado por las aguas del deshielo.

Poco a poco nos fuimos internando en el valle.

Estábamos completamente rodeados de altas montañas.

Y por todas partes aparecían cascadas.

UNA CASCADA ENSORDECEDORA

En un momento del camino llegamos hasta una enorme cascada.

El agua caía con una fuerza brutal. El ruido era ensordecedor.

El sendero pasaba prácticamente por debajo y terminamos empapados por el agua pulverizada.

Pero merecía totalmente la pena.

Continuamos avanzando entre montañas y cascadas.

Hasta que finalmente apareció ante nosotros el glaciar.


BERGSETBREEN, UNA LENGUA DEL JOSTEDALSBREEN

La lengua glaciar descendía entre las montañas hasta encontrarse con un pequeño lago de aguas cristalinas.

La imagen era soberbia.

El hielo, las montañas, el lago, las cascadas y el verde intenso de la vegetación componían uno de los paisajes más espectaculares de todo nuestro viaje.

Nos quedamos un buen rato contemplándolo.

EL RETROCESO DEL GLACIAR

Un cartel mostraba hasta dónde había llegado la lengua glaciar en diferentes años:

1700, 1800, 1900, 2000...

La comparación resultaba impresionante. Cada fecha mostraba el glaciar un poco más atrás.

Una manera muy gráfica de comprobar el retroceso de estos grandes glaciares.

REGRESO POR EL SENDERO KAISER WILHELM

Después de disfrutar del glaciar emprendimos el regreso.

La ruta estaba perfectamente señalizada y pudimos completar un recorrido circular.

Parte del regreso se realizaba por el sendero Kaiser Wilhelm, una pista acondicionada que también ha sido utilizada para facilitar el acceso de visitantes y actividades relacionadas con el glaciar.

El camino seguía ofreciendo unas vistas magníficas.

Cascadas, montañas, río y hielo nos acompañaron durante buena parte del recorrido.

¡Fue una fantástica caminata!

PERNOCTACIÓN JUNTO AL FIORDO

De vuelta a ORDAL pernoctamos a orillas del fiordo 

Las vistas eran preciosas: el fiordo de aguas turquesas. Las casas de colores. Las enormes montañas.

Esta vez, además, tuvimos compañía. ¡Apenas 100 metros de nosotros había un enorme crucero atracado!

No había servicios, aunque sí un WC de pago.

CONCLUSIÓN: EL FIORDO DE LOS SUEÑOS

Estas dos jornadas habían sido una auténtica sucesión de paisajes extraordinarios.

Comenzamos en Voss, entre cascadas y gargantas.

Continuamos por Stalheim y el valle de Nærøydalen, para llegar después a Gudvangen, el valle de los dioses,  y el espectacular Nærøyfjord.

Visitamos la pequeña y encantadora Undredal, famosa por su queso de cabra.

Llegamos a Flåm, uno de los grandes centros turísticos de los fiordos noruegos, y atravesamos el gigantesco túnel de Lærdal.

Al día siguiente cruzamos el Sognefjord en ferry, visitamos Kaupanger y Sogndal y recorrimos kilómetros y kilómetros junto al agua.

Y como colofón nos internamos en las montañas para llegar hasta el glaciar Jostedalsbreen y Bergsetbreen.

Fiordos, cascadas, montañas, glaciares, pequeños pueblos y carreteras imposibles.

Noruega en estado puro.

Y si algo nos quedó claro durante estas dos jornadas es que el nombre de Fiordo de los Sueños no es ninguna exageración. 

CONSEJOS PARA RECORRER EL FIORDO DE LOS SUEÑOS

  • Venid con tiempo. El Sognefjord es enorme y hay muchísimos lugares donde parar. 
  • La caravana es una magnífica forma de hacerlo. Permite ir adaptando la ruta al paisaje, parar en miradores y encontrar lugares tranquilos para pasar la noche.
  • Calculad bien los tiempos de carretera. Aunque las distancias puedan parecer cortas, las carreteras discurren entre montañas, fiordos y túneles, y los ferris forman parte de la ruta.
  • No os limitéis a los grandes destinos. Voss, Flåm y Gudvangen son imprescindibles, pero pequeños desvíos como Undredal pueden proporcionar algunos de los momentos más auténticos del viaje.
  • Aprovechad los ferris. En esta zona no son solamente un medio de transporte: también permiten disfrutar del fiordo desde otra perspectiva. En nuestro recorrido utilizamos el ferry para cruzar el Sognefjord hasta Kaupanger.
  • No os perdáis Stalheim. El mirador ofrece unas vistas extraordinarias sobre el valle de Nærøydalen y permite comprender la espectacularidad del paisaje.
  • Comprobad el estado de las carreteras de montaña. 
  • Reservad tiempo para el glaciar. Si vais a continuar hacia el Jostedalsbreen, merece muchísimo la pena dedicar una jornada a una de sus lenguas. Nosotros escogimos Bergsetbreen y realizamos una ruta circular de unos 7 kilómetros.
  • Llevad calzado adecuado para caminar. La excursión al glaciar combina senderos, zonas húmedas y terreno de montaña; además, el paisaje invita continuamente a abandonar la carretera y caminar.
  • Para pernoctar, buscad siempre lugares tranquilos. En nuestro caso encontramos junto al fiordo explanadas solitarias donde pudimos pasar la noche disfrutando de unas vistas extraordinarias.

19. NUESTRAS IMPRESIONES DEL FIORDO DE LOS SUEÑOS

El Fiordo de los Sueños fue, sin duda, una de las grandes etapas de nuestro viaje por Noruega.

Hay lugares que impresionan por un paisaje concreto y otros en los que es el propio recorrido el que se convierte en el espectáculo

Durante kilómetros avanzábamos entre montañas enormes, cascadas que se precipitaban desde las alturas, túneles interminables, carreteras encajadas junto al agua y pequeños pueblos de madera que parecían formar parte del paisaje.

Nos sorprendió especialmente la variedad del recorrido. Pasamos de la animada Voss a los impresionantes miradores de Stalheim, navegamos por el Nærøyfjord, descubrimos la pequeña Undredal, llegamos a Flåm, atravesamos el gigantesco túnel de Lærdal y continuamos bordeando el Sognefjord hasta Kaupanger y Sogndal.

Pero si tuviéramos que elegir algunos momentos, nos quedaríamos con Stalheim y el valle de Nærøydalen, la navegación entre las paredes del Nærøyfjord y, sobre todo, la excursión hasta Bergsetbreen

Y quizá eso sea lo que más nos gustó del Fiordo de los Sueños: no fue solamente visitar un fiordo, sino recorrer un territorio entero en el que cada curva de la carretera podía esconder un nuevo paisaje.

Nos fuimos con la sensación de que Noruega había vuelto a superarse a sí misma. Y todavía nos quedaba mucho país por descubrir.


No hay comentarios:

Publicar un comentario