Qué ver en la península de Skagen: el extremo norte de Dinamarca
Si hubiera
que elegir un solo lugar imprescindible durante un viaje por Jutlandia,
probablemente sería la península de Skagen.
Aquí
Dinamarca termina literalmente. Dos mares se encuentran frente a frente,
enormes playas vírgenes se pierden en el horizonte, las dunas avanzan
lentamente enterrando iglesias y la luz del norte ha inspirado durante
generaciones a algunos de los mejores pintores escandinavos.
Fue, sin
duda, el paisaje más diferente de todo nuestro recorrido.
La península de Skagen: donde
se unen el mar del Norte y el mar Báltico
Desde Sindal
pusimos rumbo al extremo septentrional de Jutlandia.
A 20km dejamos atrás Frederikshavn, Una pequeña ciudad, con su iglesia, una torre de defensa, y su ajetreado puerto de donde partían ferris a Suecia y Noruega.
El paisaje comenzó a transformarse. Bosques, lagos, granjas aisladas y praderas dieron paso poco a poco a una naturaleza cada vez más salvaje.
Entonces
comprendimos por qué tantos escritores quedaron fascinados por este rincón.
Hans
Christian Andersen escribió:
"Skagen,
un rincón perdido de Dinamarca, un desierto entre dos mares rugientes..."
Y Karen
Blixen afirmaba que allí la luz poseía un magnetismo único.
Después de
recorrer la zona entendimos perfectamente ambas descripciones.
MAPA Y RUTA POR EL NORTE DE JUTLANDIA:
LAS DUNAS DE RABJERG NILE
SKAGEN
EL FINAL DE DINAMARCA y sus kilométricas playas
Excursión Parque TVERSTED
Qué ver en Ålbæk: primeras
dunas y playas infinitas
Nuestra
primera parada fue junto a Ålbæk.
Desde la
carretera principal apenas hay unos metros hasta un inmenso cordón de dunas que
protege una playa prácticamente interminable.
Subimos caminando hasta la cresta y ante nosotros apareció una imagen difícil de olvidar:
Kilómetros y kilómetros de arena blanca.
El viento. Las gaviotas...
| dunas y playa Aalbak |
Råbjerg Mile: el mayor
desierto de Dinamarca
A 3km del pequeño pueblo de HULSIG se encuentra uno de los fenómenos naturales más sorprendentes del país: Råbjerg Mile.
Esta enorme
duna móvil avanza aproximadamente quince metros cada año impulsada por el
viento.
Es la mayor
duna migratoria del norte de Europa.
Llegar hasta
ella ya resulta una experiencia.
El sendero
atraviesa pequeños lagos, zonas de vegetación, arenas cubiertas por hierbas y,
poco a poco, el paisaje se transforma en una auténtica extensión desértica.
Por momentos
cuesta creer que seguimos en Dinamarca.
El silencio
es absoluto.
Solo se
escucha el viento.
Pasear sobre aquella inmensa superficie de arena fue uno de los mejores
recuerdos del viaje.
Kandestederne, una playa
escondida entre dunas
La carretera continúa 1km hasta la playa Kandestederne, larga y virgen.
Nos llamó mucho la atención que la propia carretera termina sobre la arena.También que las casas se ubicaran entre las dunas, así se protegían del viento.
Vimos uno de los clásicos molinos de viento daneses y un elegante hotel de estilo tradicional.
Un lugar perfecto para detenerse y disfrutar del paisaje.
La Iglesia Enterrada (Den
Tilsandede Kirke)
Uno de los
lugares más fotografiados del norte de Dinamarca.
Y también
uno de los más curiosos.
La Iglesia
Enterrada, conocida en danés como Den Tilsandede Kirke, fue
construida en el siglo XIV.
Durante siglos las dunas avanzaron lentamente empujadas por el viento. Cada invierno los vecinos retiraban toneladas de arena para poder acceder al templo.
Hasta que finalmente, en 1795, una ordenanza real decretó la inutilidad de seguir luchando contra el ímpetu de las fuerzas naturales y así se dejó que quedara ya por siempre enterrada su nave.
La iglesia fue abandonada. Su nave quedó completamente enterrada.
Hoy
únicamente sobresale la torre del campanario.
Caminar por
el sendero entre los pinos y descubrir de repente esa torre emergiendo de la
arena produce una sensación realmente especial.
Es una de las imágenes más icónicas de Dinamarca.
Grenen: el punto donde se unen
dos mares
Si existe un
lugar simbólico en Dinamarca, ese es Grenen.
Aquí termina
físicamente el país.
Y también se
encuentran el mar del Norte y el mar Báltico.
Desde el
aparcamiento hay aproximadamente un kilómetro caminando por la playa.
Quienes
prefieran evitarlo pueden utilizar el conocido Sandormen, un peculiar
tractor con remolque que transporta visitantes hasta la punta.
Nosotros
elegimos ir andando.
Primero
atravesamos una zona de dunas donde aún permanece un antiguo búnker alemán de
la Segunda Guerra Mundial.
Después apareció la larguísima playa. Ancha. Blanca. Completamente abierta.
Finalmente
llegamos al extremo del istmo.
Allí las
olas procedentes de ambos mares chocan unas contra otras creando un espectáculo
natural único.
Es imposible
no detenerse unos minutos simplemente para contemplarlo.
Uno de esos
lugares que justifican por sí solos un viaje.
Qué ver en Skagen
Después
regresamos al pueblo de Skagen, una de las localidades con más encanto
de Dinamarca.
Casas bajas pintadas en tonos amarillos y ocres. Jardines perfectamente cuidados. Calles tranquilas. Y una luz muy especial que explica por qué tantos artistas decidieron instalarse aquí.
Todo invita a pasear sin rumbo.
El barrio de los pintores de Skagen.
ANNA Y LOS PINTORES.
Durante el
siglo XIX un grupo de pintores convirtió Skagen en uno de los grandes centros
artísticos de Escandinavia.
Sus obras,
inspiradas por la extraordinaria luminosidad del lugar, terminaron dando fama
internacional a la localidad.
Su antigua
vivienda puede visitarse actualmente como museo.
Muy cerca se encuentra también el Museo de Skagen, donde se conserva buena parte de la obra de aquella colonia artística.
El puerto de Skagen
Otro de los
lugares imprescindibles es el puerto.
Los tradicionales almacenes pesqueros, pintados de intenso color rojo, contrastan con los tonos suaves del casco histórico.
Encontramos
numerosas terrazas, restaurantes especializados en pescado y marisco y un
animado paseo marítimo.
Es el mejor lugar para comer tras recorrer la península.
Dónde comer en Skagen
Elegimos el
restaurante Pakhuset, situado junto al puerto.
De entrantes tomamos sopa de pescado (con mejillones y picatostes) un excelente paté danés
El plato
principal fue el tradicional frikadeller de pescado, una especialidad
típica del norte de Dinamarca.
Se sirve
acompañado de pan de centeno, salsa bearnesa, pepinillos y frutos rojos.
430DKK-59€/2p
Si buscas dónde comer pescado en Skagen, esta zona del puerto ofrece algunas de las mejores opciones de toda Jutlandia.
Nuestra opinión sobre Skagen
La península
de Skagen reúne algunos de los paisajes más sorprendentes de Dinamarca.
Dunas
móviles.
Playas
infinitas.
Bosques.
Pueblos
llenos de encanto.
Historia.
Arte.
Y el punto
donde se unen dos mares.
Si solo pudiéramos recomendar una excursión durante un viaje por Jutlandia, sería esta sin ninguna duda.

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