domingo, 28 de octubre de 2012

TEMPLO BLANCO-MAE SAI-TRIANGULO ORO-MUJERES JIRAFA

De Chiang Mai a Chiang Rai: el Templo Blanco, el Triángulo de Oro y las mujeres jirafa

Una excursión desde Chiang Mai hasta Chiang Rai

Seguimos el viaje por el norte de Tailandia.


Estamos en Chiang Mai y nuestro siguiente destino será Chiang Rai.


Ambas localidades estan muy bien comunicadas mediante tren o bus.


Pero escogemos otro medio para realizar ese trayecto. Mucho más aconsejable.


Elegimos contratar una excursión que nos permitiera conocer, en una sola jornada, algunos de los lugares más famosos del extremo norte de Tailandia:

  • el espectacular Templo Blanco,
  • el Triángulo de Oro,
  • Mae Sai
  • los poblados donde viven mujeres de las comunidades karen y padaung, conocidas popularmente como las «mujeres jirafa».

La excursión también nos dejaría finalmente en Chiang Rai, nuestro siguiente destino. 


Nuestra ruta de Chiang Mai a Chiang Rai


Chiang Mai → centro termal → Templo Blanco (Wat Rong Khun) → Triángulo de Oro → Mae Sai → poblados karen y padaung (mujeres jirafa)→ Chiang Rai




A las ocho de la mañana nos recogen en el hotel. Nuestra guía es Susi y el chófer se llama É. Otro nombre de esos que se te quedan grabados.


1. El centro termal: huevos cocidos y poco más

La primera parada dura apenas quince minutos en un lugar llamado centro termal. En realidad, el lugar consiste en un par de estanques de agua caliente donde puedes remojarte los pies.

Puedes comprar una cestita de huevos y cocerlos.

Una parada breve que, al menos, nos sirve para estirar las piernas antes de continuar el camino.


2. El Templo Blanco de Chiang Rai: una fantasía surrealista

Mucho más interesante fue la siguiente visita: el Templo Blanco (Wat Rong Khun), situado a 20km de Chiang Rai.

Una creación del artista tailandés Chalermchai Kositpipat, que comenzó a transformar el templo en 1997. 

Más que un templo tradicional, es una obra artística en constante evolución, una fantasía en la que se mezclan la iconografía budista, la arquitectura contemporánea y las ocurrencias más inesperadas.

Cualquier adjetivo que signifique estrambótico se queda corto.

Al templo se accede por un puente que simboliza el paso del mundo de las tentaciones y el sufrimiento hacia la liberación. A ambos lados, miles de manos se alzan hacia nosotros, como si quisieran atraparnos, acompañadas de calaveras y figuras inquietantes.

La entrada ya es toda una declaración de intenciones.

En el interior descubrimos unos frescos que ni el LSD más potente habría imaginado. Junto a escenas relacionadas con la vida y las enseñanzas de Buda aparecen personajes de la cultura popular, superhéroes y referencias cinematográficas: Superman, Doraemon, La Masa, Matrix…

Una mezcla insólita que rompe cualquier idea preconcebida sobre cómo debe ser un templo budista.

El recinto se encuentra rodeado de jardines donde continúan las excentricidades. Entre ellas, esculturas de cabezas colgadas de los árboles.

Y, por último, una recomendación imprescindible: no te marches sin visitar los baños. Sus refulgentes dorados, sus detalles ornamentales y su techo esculpido convierten algo tan cotidiano como ir al servicio en otra parte del espectáculo.

Cualquier adjetivo que signifique estrambótico se queda corto.

3. El Triángulo de Oro

La siguiente parada es el Triángulo de Oro, una de las zonas más conocidas del norte de Tailandia.

En la confluencia de los ríos Mekong y Ruak se encuentran las fronteras de Tailandia, Laos y Myanmar.

Su nombre hace referencia a la región fronteriza vinculada históricamente al cultivo y al tráfico de opio. 

Desde el embarcadero vemos primero un gran Buda dorado. Después navegamos junto a un enorme complejo de casino y, como guinda, desembarcamos en Laos para pasar unos treinta minutos en una explanada ocupada por un mercadillo de baratijas.

El enigma es por qué tantas grandes agencias publicitan este recorrido como una visita imprescindible.


4. Mae Sai: una parada para comer

Desde el Triángulo de Oro continuamos hacia Mae Sai, localidad fronteriza situada en el extremo norte de Tailandia.

Hacemos una parada para comer. Nos sirven un almuerzo tipo bufé.

5. Los poblados karen y padaung: las mujeres jirafa

Después de comer nos trasladamos a los poblados donde viven mujeres de las comunidades karen y padaung, conocidas por los anillos metálicos que algunas llevan alrededor del cuello.

Las mujeres de los anillos

A las mujeres que llevan estos adornos se las conoce popularmente como mujeres jirafa, aunque conviene precisar que no todas las mujeres karen los utilizan. Esta costumbre se asocia especialmente con las mujeres kayan o padaung.

Los anillos, generalmente de latón, forman una espiral alrededor del cuello y pueden alcanzar un peso considerable. Si tienes ocasión de sostener uno entre las manos, hazlo: impresiona comprobar cuánto pesan.

Existe una explicación popular que relaciona esta tradición con la protección frente a los ataques de los tigres. No obstante, su origen no está del todo claro.

Lo que sí sabemos es que los anillos no alargan realmente las vértebras del cuello. La presión modifica la posición de las clavículas y de la parte superior de la caja torácica, creando la apariencia de un cuello más largo.



Hoy, para muchas mujeres, estos adornos forman parte de una tradición y de una identidad cultural. 

Una tradición que despierta preguntas

Charlamos con varias mujeres, las jóvenes se mostraban orgullosas de continuar la tradición.

También dialogamos con la más mayor, que era también la que más anillos llevaba. Nos explicó algunas de sus costumbres a través de Susi, nuestra guía.


Según nos contaron, a las niñas se les colocan los primeros anillos cuando son pequeñas y, con el paso de los años, se van añadiendo más.


También nos hablaron de cómo se acostumbran a llevarlos y de las dificultades que supondría retirarlos después de tantos años. No se lo quitan para dormir (usan un taco de madera por almohada)


El poblado estaba formado por varias casas humildes de madera levantadas sobre pilares. Delante de ellas se extiende una larga hilera de tenderetes donde se repiten los mismos recuerdos y artesanías que encontramos en tantos otros lugares turísticos.


Me habría gustado por lo menos un pequeño espacio donde se explicara su historia desde su propia voz, más allá de los puestos de souvenirs.


Aun así, gracias a Susi, las mujeres se mostraron muy receptivas y pudimos conversar con ellas y conocer algunos aspectos de su vida.


Mi impresión de la visita

A pesar de mis reticencias iniciales, salí de allí admirado por la educación, el porte y la dignidad de aquellas mujeres. Me impresionaron su orgullo y la naturalidad con la que nos recibieron.


Otra cuestión distinta es la reflexión que suscita el mantenimiento de estas prácticas en un contexto turístico. Hay quien considera que algunas tradiciones han perdido su sentido original y que hoy se conservan, en parte, porque atraen visitantes. Y también cabe preguntarse hasta qué punto el turismo contribuye a sostenerlas o condiciona la forma en que se muestran al mundo.


No tengo una respuesta sencilla. Me quedo, sobre todo, con el encuentro personal y con la impresión de haber conocido a mujeres que merecen ser escuchadas por mucho más que los anillos que llevan alrededor del cuello.


Los padaung y sus dientes oscurecidos

También nos acercamos a sus vecinos padaung.

Nos llamó la atención que algunas mujeres, sobre todo las mayores, llevaran los dientes oscurecidos. 

Nos explicaron que los oscurecen mascando una mezcla de betel, nuez areca, tabaco...



6. Llegada a Chiang Rai

A las cinco de la tarde nos dejan finalmente en Chiang Rai.

La excursión nos ha permitido enlazar Chiang Mai con nuestro siguiente destino y visitar varios de los lugares más conocidos del norte tailandés. El Templo Blanco ha sido, sin duda, el gran descubrimiento del día; el Triángulo de Oro; y el encuentro con las mujeres karen y padaung, una experiencia que me ha dejado más preguntas que respuestas.

Y así termina nuestro recorrido por el extremo norte de Tailandia. 

Ahora toca descubrir Chiang Rai con calma.


  • Excursión desde Chiang Mai: contratar una excursión con destino final en Chiang Rai puede ser una opción práctica si se quiere combinar el traslado con varias visitas. Conviene confirmar de antemano qué incluye, cuánto tiempo se dedica a cada parada y si el equipaje puede viajar en el vehículo.
  • Duración: es una jornada larga, con bastantes horas de carretera. Si quieres disfrutar de los lugares con tranquilidad, puede resultar preferible repartir las visitas en más de un día.
Nota sobre los precios: las tarifas y condiciones de la excursión corresponden al momento de nuestro viaje. Antes de organizar la visita, conviene comprobar los precios, horarios y condiciones actuales.

SIGUIENTE ETAPA: 



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