Excursión a Tequila: el pueblo
donde nació la bebida más famosa de México
Pocos lugares representan mejor la esencia de México que Tequila, un encantador Pueblo Mágico situado a unos 50 kilómetros al noroeste de Guadalajara.
Este pequeño pueblo colonial da nombre a la bebida más internacional de México y constituye uno de los grandes símbolos del país.
Pero Tequila
es mucho más que una bebida.
Es un lugar
donde el paisaje, la historia y la tradición forman un conjunto único,
declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO gracias a sus inmensos campos
de agave azul.
Durante
nuestra ruta de 31 días por México dedicamos una jornada completa a
conocer este lugar. Descubrimos cómo se elabora el tequila, visitamos
destilerías tradicionales y modernas, aprendimos a catarlo correctamente y
comprendimos que detrás de cada botella hay siglos de historia y una enorme riqueza
cultural.
Si estás
preparando un viaje, en esta guía encontrarás qué ver en Tequila, cómo
llegar desde Guadalajara, dónde comer, qué destilerías visitar y todo lo que
necesitas saber para entender el fascinante mundo del tequila.
Qué encontrarás en esta guía
- Cómo llegar a Tequila desde
Guadalajara.
- Qué ver en Tequila en un día.
- La leyenda del origen del
tequila.
- Diferencias entre tequila,
mezcal y pulque.
- El agave: la planta que dio
origen a una civilización.
- Cómo se elabora el tequila paso
a paso.
- Visita a destilerías
tradicionales y modernas.
- Cómo catar un buen tequila.
- Dónde comer en Tequila.
- Consejos prácticos para organizar la visita.
Cómo llegar a Tequila desde Guadalajara
Existen
varias formas de visitar Tequila, dependiendo del tiempo disponible y del
presupuesto.
Excursión organizada
La opción
más cómoda.
Muchas
agencias de Guadalajara ofrecen excursiones de un día que incluyen transporte,
guía y visitas a destilerías.
Precio
aproximado: 350 pesos
(21 €).
Tren José Cuervo Express
La forma más
exclusiva de llegar.
Incluye
música en directo, degustaciones de tequila y diferentes actividades durante el
trayecto.
Precio
desde: 1.350
pesos.
Tequila Express
Otra
alternativa ferroviaria muy popular.
Precio
aproximado: 1.200
pesos.
Autobús
Fue la
opción que elegimos nosotros.
Desde la
antigua estación de autobuses, situada junto al Parque Agua Azul, parten
numerosos autobuses hacia Tequila durante todo el día.
- Duración: 90minutos.
- Precio: 68 pesos (4 €)
Nuestro viaje desde
Guadalajara
Tomamos el
autobús a mediodía.
Poco a poco el paisaje fue transformándose. Los edificios desaparecieron y fueron sustituidos por interminables plantaciones de agave azul, perfectamente alineadas.
Aquel
paisaje, aparentemente sencillo, es uno de los más característicos de México.
No en vano
fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO como Paisaje Agavero y
Antiguas Instalaciones Industriales de Tequila.
Durante el trayecto también atravesamos Zapopan, El Arenal y Amatitán, otro de los grandes municipios productores de tequila. Allí el autobús realizó una breve parada frente a la histórica Hacienda La Herradura, una de las destilerías más prestigiosas del país.
Tras hora y media de viaje llegamos al centro histórico de Tequila.
Tequila: el pueblo que dio
nombre a la bebida
Una curiosidad:
Primero existió el volcán de Tequila, cuyo nombre procede del náhuatl.
Más tarde el
pueblo tomó ese mismo nombre.
Y finalmente
la bebida acabó identificándose con el lugar donde comenzó a elaborarse.
Es decir:
El volcán
dio nombre al pueblo… y el pueblo terminó dando nombre a una de las bebidas más
famosas del mundo.
La leyenda del origen del
tequila
Como sucede
con muchas tradiciones mexicanas, el origen del tequila también está rodeado de
leyendas.
Cuenta una
antigua tradición que varios indígenas caminaban por el desierto cuando una
fuerte tormenta les obligó a refugiarse en una cueva.
Mientras
esperaban que escampara, observaron cómo un rayo caía sobre una planta de
agave.
Poco después
comenzó a extenderse un intenso aroma dulce.
Cuando la
tormenta terminó se acercaron hasta la planta y descubrieron que el calor había
cocido su enorme corazón, conocido como la piña del agave.
Lo probaron.
El sabor les
sorprendió tanto que decidieron llevar parte de aquella pulpa hasta su poblado.
Pasados unos
días comprobaron que había fermentado de forma natural y que aquella bebida
producía un curioso efecto.
Sin saberlo,
acababan de descubrir el antepasado del mezcal.
Mucho tiempo
después, con la llegada de los españoles y la introducción de los alambiques
para destilar, nacería el tequila tal y como hoy lo conocemos.
Para los
antiguos pueblos mesoamericanos aquello solo podía tener una explicación.
Si el agave
había sido cocido por un rayo enviado desde el cielo, aquella bebida debía de
ser un regalo de los dioses.
Y la diosa
protectora del agave tenía nombre propio:
Mayahuel.
Todavía hoy,
en tono humorístico, algunos mexicanos dicen que cuando alguien ha bebido
demasiado...
«No está
borracho… está enmayahuelado.»
| la leyenda del tequila |
Nada más
bajar del autobús aparece un pueblo tranquilo, de calles empedradas, casas de
vivos colores y soportales donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo.
Sus calles
están llenas de destilerías, antiguas haciendas, cantinas históricas y tiendas
donde es casi imposible no terminar degustando algún tequila, un cantarito o un
vampiro.
- Los cantaritos, elaborados con tequila, zumos
cítricos y refresco de pomelo, servidos en pequeñas jarras de barro.
- Los vampiros, un combinado de tequila,
lima, refresco y sangria, muy refrescante para combatir el calor.
Sin embargo, lejos de convertirse en un parque temático, Tequila conserva un ambiente auténtico y agradable.
Aunque puede recorrerse perfectamente por libre, nosotros recomendamos realizar alguno de los pequeños tours locales. Son económicos, (100pesos-6€), muy entretenidos y permiten conocer rincones a los que normalmente no llegaría un visitante por su cuenta.
La mayoría parten desde la plaza principal y duran entre dos y tres horas.
A distintas horas. Mucha frecuencia.
La plaza principal
Como sucede
en la mayoría de localidades mexicanas, la vida gira alrededor del zócalo.
Siempre está llena de familias, músicos, vendedores ambulantes y
vecinos que conversan tranquilamente bajo la sombra de los árboles.
Sentarse unos minutos en alguno de los bancos de la plaza permite observar la vida cotidiana del pueblo mientras el aroma del agave y de la comida mexicana invade el ambiente.
Presidiendo
el conjunto se levanta la Parroquia de Santiago Apóstol, cuya fachada de
piedra domina todo el centro histórico.
Frente a ella el Monumento a los Jimadores, un homenaje a los hombres que, desde hace generaciones, recolectan el agave.
El jimador es mucho más que un agricultor. Debe conocer perfectamente el momento exacto en que cada planta alcanza su madurez para obtener el mejor tequila posible.
Con su característica coa, una cuchilla circular montada sobre un largo mango, elimina las pencas hasta dejar únicamente la enorme piña.
| catedral de Tequila |
| monumento a los jimadores |
En uno de
los laterales de la plaza se encuentra la histórica destilería José Cuervo,
la marca de tequila más conocida del mundo.
Aunque
existen visitas guiadas de diferentes categorías, incluso si no se realiza
ninguna merece la pena entrar en los patios abiertos al público.
El conjunto conserva el aspecto de una antigua hacienda tequilera y ayuda a comprender la enorme importancia económica que esta industria ha tenido para toda la comarca.
A la hora de
comer nos dirigimos al pequeño mercado situado junto a la plaza.
Nos pareció
uno de los lugares con más ambiente de Tequila.
Las mesas de
colores rodean una fuente central mientras varios músicos amenizan la comida
con canciones tradicionales.
Pedimos
varios platos típicos para compartir:
- Birria de chivo.
- Huarache con carne y queso.
- Pipián de pollo.
- Milanesa.
- Ensaladas.
- Naranjada natural.
Una comida
abundante, auténtica y muy económica.
Si buscas dónde comer en Tequila, este mercado es una magnífica opción para probar cocina local.
El tour por Tequila:
destilerías, haciendas y mucha historia
A las cuatro
de la tarde comenzó nuestro recorrido guiado.
El vehículo ya era toda una declaración de intenciones. No era un autobús convencional. Su carrocería imitaba un enorme alambique de destilación, mientras otros recorridos utilizan originales vehículos con forma de barrica.
Durante algo
más de dos horas recorrimos las principales destilerías históricas, antiguas
haciendas y rincones tradicionales del pueblo, acompañados por un guía que
mezclaba la historia, anécdotas y mucho sentido del humor.
Calle Hidalgo: el alma de Tequila
Nuestro
recorrido continuó por la calle Hidalgo, la principal arteria del pueblo
y una de las más animadas de Tequila.
Antiguamente era conocida como la calle de los Naranjos Sabios,
Hoy sus fachadas coloridas están ocupadas por tiendas de tequila, destilerías, cantinas tradicionales y pequeños comercios
La Capilla: la cantina más famosa de Tequila
En esta
misma calle se encuentra La Capilla, considerada una de las cantinas más
antiguas y célebres de México.
Su lema
resume perfectamente lo que uno puede esperar al cruzar la puerta:
«Se entra de
pie y se sale de rodillas.»
El local
conserva ese aire de taberna de toda la vida, con fotografías antiguas,
botellas alineadas tras la barra y parroquianos que parecen conocerse desde
siempre.
Aquí nació
uno de los cócteles más populares de Jalisco:
La Batanga
- Tequila.
- Refresco de cola.
- Zumo de lima.
- pomelo
- Un toque de sal.
Servida en
un vaso alto con abundante hielo, es una bebida refrescante que sigue siendo
uno de los grandes clásicos de Tequila.
Hacienda Souza
Poco después
apareció ante nosotros la impresionante Hacienda Sauza, situada sobre
una pequeña elevación.
Souza es una
de las grandes familias históricas del tequila y una de las marcas que
contribuyeron decisivamente a internacionalizar esta bebida.
Su antigua
destilería recibe el nombre de La Fortaleza, mientras que uno de sus
tequilas más conocidos se comercializa bajo la marca Los Abuelos.
Desde el
exterior ya impresiona el tamaño del conjunto y ayuda a comprender la enorme
importancia económica que el tequila tuvo para toda la región.
Los antiguos lavaderos públicos
Otra curiosa
parada fueron los Lavaderos Públicos, construidos en 1918.
Nada menos
que 83 pilas de piedra alineadas donde, durante décadas, acudían diariamente a lavar la ropa.
El sistema era ingenioso. Un canal aportaba agua limpia de forma continua mientras otro evacuaba el agua utilizada, permitiendo mantener los lavaderos en funcionamiento durante todo el día.
Hoy
constituyen uno de los rincones más pintorescos de Tequila.
Frente a ellos aún pueden verse antiguas fábricas como La Mexicana y La Santa Cruz, testigos del enorme desarrollo que vivió la industria tequilera durante el siglo XX.
La Castellana, el "castillo de los
monstruos"
El recorrido
continuó hasta las ruinas de la antigua hacienda La Castellana.
Nuestro guía
nos contó una curiosa historia popular.
Su
propietario tenía un hijo que había perdido un brazo y decidió contratar a
numerosos trabajadores con la misma discapacidad.
Con el
tiempo, algunos vecinos comenzaron a llamar al edificio "el castillo de
los monstruos", un sobrenombre tan injusto como desafortunado que, sin
embargo, terminó formando parte del folclore local.
El Martineño: así se elaboraba
el tequila hace dos siglos
Una de las
visitas que más disfrutamos fue la destilería El Martineño, fundada en
1840 y considerada la segunda más antigua de Tequila, únicamente por detrás de
José Cuervo.
Aquí el
proceso continúa realizándose de forma muy tradicional.
Pudimos ver las enormes piñas de agave recién cortadas, los antiguos hornos de cocción, la molienda y los alambiques donde todavía se destila el tequila siguiendo métodos heredados de generación en generación.
La cata de tequila
Y llegó el momento más esperado. La degustación.
Probamos
distintas variedades mientras el guía nos explicaba las diferencias entre unas
y otras.
- Tequila blanco, joven y muy aromático.
- Reposado, con varios meses de barrica.
- Añejo, más complejo y suave.
- Extra añejo, el más exclusivo.
Como suele
ocurrir en México, la explicación estuvo acompañada de mucho humor.
Antes del
primer sorbo todos recitamos una divertida copla popular:
«Agua de las
verdes matas,
tú me
tumbas, tú me matas,
tú me haces
andar a gatas.»
Después
llegaron los licores elaborados con tequila aromatizado.
Probamos variedades de café, almendra, membrillo y nopal.
Cómo se bebe un buen tequila
Si algo
aprendimos durante la visita es que el tequila no se bebe de un solo trago.
Eso
pertenece más al cine que a la realidad.
Los propios
productores nos enseñaron el ritual tradicional.
Paso 1. Oler
Se acerca
lentamente la copa a la nariz y se inspira varias veces para apreciar los
aromas del agave.
Los expertos
incluso tapan la copa con la mano, la giran ligeramente y vuelven a destaparla
para comprobar cómo evolucionan los aromas.
Paso 2. Limpiar el paladar
Se toma un
pequeño trozo de lima o naranja con un poco de sal.
No para
acompañar el tequila, sino para preparar la boca antes de degustarlo.
Paso 3. Saborear
Se bebe un
pequeño sorbo.
Se mantiene
unos segundos en la boca antes de tragar lentamente.
El buen
tequila no debe quemar la garganta.
Debe dejar
un ligero toque cálido y un agradable recuerdo del agave.
Nada que ver con esos chupitos rápidos que tantas veces vemos fuera de México.
Los brindis mexicanos
Como no
podía ser de otra manera, también aprendimos algunos de los brindis
tradicionales que acompañan al tequila.
Uno de los
más divertidos decía:
«San Sábado
divino,
San Sábado
amado,
cuida mi
intestino,
el grueso y
el delgado;
protege mi
páncreas,
beba lo que
beba,
que no sea
esta tarde
mi última
peda.»
Y otro,
todavía más festivo:
«Ave María,
yo no quería;
Padre
Nuestro, qué bueno está esto;
bendito
licor, maldito tormento;
¿qué haces
afuera? ¡Vamos pa' dentro!
Estiro la
mano, encojo el codo...
¡y a la
salud de todos, me lo chingo todo!»
Entre risas,
brindis y nuevas degustaciones entendimos que, en México, el tequila no es solo
una bebida.
Es cultura, tradición y una magnífica excusa para compartir buenos momentos.
¿Por qué el término "caballito"?
Según la tradición, los peones que trabajaban en las grandes haciendas llevaban consigo un cuerno de res lleno de tequila cuando salían a caballo.
Al regresar
algo alegres, el patrón les preguntaba qué les ocurría.
Ellos
respondían con toda naturalidad:
«No fui
yo... fue el caballito, que se movía demasiado.»
La destilería Rubio: el
tequila elaborado con métodos modernos
El tour continuó pasando ante la DESTILERIA LOS LLANOS. Su tequila “Brete” debía el nombre a un caballo que fue un gran campeón. Lo denominaron “el embajador de Mexico”.
LA CALLE SIXTO GORPEÓN, quien consiguió que Tequila, a pesar de tener solo 5000habitantes, fuera considerada como ciudad. Lo consiguió porque participó en la captura del peligroso delincuente “el tigre de Aliga”.
La última parada del recorrido nos llevó a las afueras del pueblo, donde visitamos la DESTILERIA RUBIO, una fábrica mucho más moderna que El Martineño.
Resultó muy
interesante porque nos permitió comparar dos formas muy distintas de elaborar
el tequila.
Si en la
destilería tradicional habíamos visto hornos de mampostería, molinos antiguos y
alambiques de cobre, aquí todo el proceso estaba mucho más mecanizado.
Aun así, el proceso sigue siendo exactamente el mismo:
- Cocción del agave.
- Molienda.
- Fermentación.
- Doble destilación.
- Envejecimiento en barricas,
cuando se desea elaborar tequila reposado, añejo o extra añejo.
Volvimos a disfrutar de una degustación de diferentes variedades
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Tequila, mezcal y pulque: ¿en qué se diferencian?
En muchas
tiendas y destilerías encontrarás botellas de tequila, mezcal e
incluso pulque, tres bebidas que proceden de la misma planta pero que
tienen características muy diferentes.
Las tres nacen del agave (o maguey), pero el proceso de elaboración y el tipo de planta utilizado marcan la diferencia.
|
Bebida |
¿Se
destila? |
Agave
utilizado |
Zona de
producción |
|
Pulque |
❌ No |
Diversas variedades |
Todo México |
|
Mezcal |
✔ Sí |
Más de 30 variedades de agave |
Principalmente Oaxaca, aunque
también otros estados |
|
Tequila |
✔ Sí |
Solo agave azul (Agave
tequilana variedad Weber) |
Denominación de origen: Jalisco y
algunos municipios de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas |
Podríamos
resumirlo con una frase muy popular entre los guías mexicanos:
Todo el
tequila es mezcal, pero no todo el mezcal es tequila.
O con otra,
todavía más gráfica:
El mezcal y el tequila son hermanos; el pulque es el padre.
El pulque: la bebida de los
antiguos mexicanos
Mucho antes
de que existiera el tequila, los pueblos prehispánicos ya aprovechaban el agave
para obtener una bebida fermentada: el pulque.
Para
elaborarlo no era necesario cocer ni destilar la planta.
Bastaba con
raspar el corazón del agave hasta obtener un líquido dulce y transparente
llamado aguamiel.
Recién
extraído tiene un sabor suave y ligeramente dulce.
Sin embargo,
al dejarlo fermentar durante unas horas se transforma en una bebida
blanquecina, espesa y con una graduación alcohólica moderada: el pulque.
Durante
siglos fue una bebida ritual y también un importante alimento.
Su riqueza
en azúcares y nutrientes lo convirtió en un complemento básico para muchas
comunidades indígenas.
Hoy continúa
siendo muy popular y todavía es posible probarlo en numerosas pulquerías
repartidas por todo México.
Nosotros lo probamos en Ciudad de Mexico, en la pulqueria La Hermosa Hortensia
| pulquería "la hermosa Hortensia" en ciudad de mexico |
El mezcal: el auténtico padre
del tequila
El nombre mezcal
procede del náhuatl mexcalli, que significa literalmente "agave
cocido".
La
elaboración comienza igual que la del tequila.
Se recolecta
la piña del agave, se cuece lentamente, se fermenta y posteriormente se
destila.
La gran
diferencia reside en la materia prima.
Mientras que
el tequila solo puede elaborarse con agave azul, el mezcal admite
numerosas variedades distintas, lo que explica la enorme diversidad de aromas y
sabores que existen.
Aunque hoy
puede producirse en varios estados mexicanos, Oaxaca continúa siendo la
gran referencia del mezcal tradicional.
El tequila: el orgullo de
Jalisco
El tequila
es una variedad muy concreta de mezcal.
Solo puede
elaborarse con agave azul Weber y únicamente dentro de la Denominación
de Origen Tequila, que comprende el estado de Jalisco y determinados
municipios de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas.
Esta
protección garantiza tanto la calidad como la autenticidad del producto.
Durante
siglos se conoció simplemente como vino de agave o vino de mezcal.
No fue hasta
comienzos del siglo XIX cuando comenzó a utilizarse el nombre de tequila,
asociado al pueblo donde se elaboraba.
La familia José Cuervo fue una de las primeras en comercializarlo con esa denominación.
| denominaciones de origen |
Todo
comienza mucho antes de que el tequila llegue a una copa.
Comienza en
los inmensos campos de agave azul que cubren buena parte del paisaje de
Jalisco.
1. El
cultivo del agave
El
protagonista absoluto es el agave azul Weber, la única variedad
autorizada para producir tequila.
Es una
planta paciente. Necesita entre siete y nueve años para alcanzar su
punto óptimo de maduración.
Si se espera
demasiado tiempo, comienza a perder azúcares y la calidad disminuye.
Durante esos
años requiere numerosos cuidados.
Cada
temporada se podan las hojas exteriores para concentrar la energía en el
corazón de la planta, conocido como piña.
También se
elimina el gran tallo floral, llamado quiote, ya que consumiría buena
parte de los nutrientes.
Cuando
finalmente alcanza la madurez, la planta suele medir entre 1,5 y 1,8 metros
de altura.
La piña
puede pesar entre 30 y 150 kilos.
Como
curiosidad, aproximadamente 40 kilos de agave producen entre 8 y 10 litros
de tequila.
| piñas del maguey |
2. La jima: el trabajo de los jimadores
Cuando el
agave alcanza su punto perfecto comienza una de las labores más admiradas de
México. La jima.
Los
encargados de realizarla reciben el nombre de jimadores, auténticos
especialistas capaces de saber cuándo cada planta está lista para ser
cosechada.
Su
herramienta tradicional es la coa, una especie de pala con una afilada
hoja circular montada sobre un largo mango de madera.
Con una
precisión sorprendente eliminan todas las pencas del agave hasta dejar
únicamente la enorme piña.
En apenas
unos minutos transforma una planta de casi dos metros en una gran esfera
preparada para iniciar el siguiente proceso.
En Jalisco
este oficio continúa siendo motivo de orgullo y constituye uno de los grandes
símbolos de la cultura del tequila.
| útiles para jimar. La COA |
Las piñas recién cortadas se trasladan hasta la destilería. Allí comienza la transformación definitiva.
Cocción
Las piñas se
introducen en enormes hornos de mampostería o autoclaves industriales.
Permanecen
entre 36 y 40 horas a temperaturas que rondan los 150-200 ºC.
Durante este
proceso los almidones del agave se convierten en azúcares fermentables.
Antiguamente
la cocción se realizaba utilizando piedras volcánicas calentadas al fuego.
Todavía hoy
algunas pequeñas destilerías tradicionales mantienen este sistema artesanal.
Molienda
Una vez
cocidas, las piñas se trituran para extraer todos sus jugos.
Esos mostos
contienen el azúcar que posteriormente dará origen al alcohol.
Fermentación
El jugo pasa
a grandes depósitos donde las levaduras transforman los azúcares en alcohol.
Es una fase
decisiva, ya que aquí comienzan a desarrollarse muchos de los aromas
característicos del tequila.
Destilación
Finalmente
llega la destilación.
Tradicionalmente
se realiza en alambiques de cobre, aunque muchas destilerías modernas emplean
sistemas de acero inoxidable.
Tras dos
destilaciones se obtiene un tequila limpio, transparente y con la graduación
adecuada.
Es el
llamado tequila blanco, la base de todas las variedades posteriores.
El envejecimiento: el secreto del color y del sabor
Una vez destilado, el tequila puede embotellarse directamente o pasar un tiempo en barricas de madera.
Es precisamente ese envejecimiento el que determina su color, sus aromas y, en gran medida, su precio.
Las mejores barricas suelen fabricarse con roble o encino blanco, muchas de ellas procedentes de Canadá o Francia.
Nunca se utilizan maderas resinosas como el pino o el cedro, ya que alterarían el sabor.
Según el tiempo de crianza encontramos cuatro grandes categorías:
- Tequila blanco o joven: con menos de dos meses en barrica. Es transparente y presenta intensos aromas a agave.
- Tequila reposado: permanece entre dos y nueve meses en barrica. Su color adquiere ligeros tonos dorados y aparecen notas de vainilla y madera.
- Tequila añejo: envejece al menos un año. Es más complejo, suave y elegante.
- Tequila extra añejo: supera los tres años de crianza. Es la categoría más exclusiva y apreciada.
Nuestro guía explicó:
«No interesa dejar el tequila demasiados años en barrica porque la madera termina dominando el sabor del agave.»
Uno de los grandes tópicos relacionados con el mezcal es el famoso gusano que aparece dentro de algunas botellas.
Muchos viajeros creen que forma parte de una antigua tradición indígena.
La realidad es bastante distinta.
Todo indica que fue una estrategia comercial creada durante el siglo XX para llamar la atención del consumidor y diferenciar determinadas marcas.
Nuestro guía lo explicaba con mucho humor:
«Y pensarás: "¡Pobre gusanito!"... Pues no. Murió bien feliz.»
Regreso a Guadalajara
Al finalizar
el recorrido el peculiar "tequila-móvil" nos dejó nuevamente en la
plaza principal.
Desde allí
caminamos unos diez minutos hasta la antigua estación de autobuses.
A las 19:40
tomamos el autobús de regreso a Guadalajara.
Dos horas
después llegábamos de nuevo a la ciudad.
Durante todo
el viaje de vuelta seguíamos recordando algunas de las divertidas frases que
habíamos aprendido aquel día:
«San Sábado
divino...»
«Bendito
licor, maldito tormento...»
Y más de uno
repetía entre risas:
«¡Que no sea
esta tarde mi última peda!»
Consejos para visitar Tequila
Después de
nuestra experiencia, estos son los consejos que daríamos a cualquier viajero:
- Dedica un día completo a la
visita.
- Si quieres conocer la historia
del tequila, realiza un tour guiado por alguna destilería.
- Combina una fábrica tradicional
con otra moderna para apreciar las diferencias.
- Prueba distintos tipos de
tequila antes de comprar una botella.
- No te limites a José Cuervo;
existen muchas destilerías familiares excelentes.
- Acércate al mercado municipal
para comer cocina típica jalisciense.
- Pasea sin prisas por la calle
Hidalgo y entra en alguna de sus cantinas históricas.
- Si viajas desde Guadalajara, el autobús es una opción cómoda y muy económica. También el tour
Nuestra opinión
Tequila fue
una de las excursiones que más disfrutamos durante nuestra ruta mexicana.
No solo
aprendimos cómo se elabora una de las bebidas más famosas del mundo, sino que
descubrimos todo el universo cultural que gira en torno al agave.
Entre
leyendas indígenas, jimadores, destilerías centenarias, haciendas,
degustaciones y paisajes cubiertos de agaves azules, comprendimos por qué el
tequila es mucho más que un destilado.
Es una parte
esencial del alma de Jalisco.
Y cuando, ya
de regreso, el autobús se alejaba entre los campos de agave, no pudimos evitar
sonreír al recordar uno de los brindis que nos habían enseñado unas horas
antes.
Porque,
después de un día como aquel...
¡Qué viva
México... y que viva Tequila!
MORELIA




Me gustaron tus consejos, no bebo demasiado tequila mientras hacemos el tour fotografico pero siempre hay un buen momento para disfrutar con amigos, muy bueno!
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