sábado, 1 de febrero de 2014

QUÉ VER EN TEQUILA. RUTA ACONSEJADA. MAPA. TEQUILA, MEZCAL Y PULQUE. ELABORACIÓN.

Excursión a Tequila: el pueblo donde nació la bebida más famosa de México

Pocos lugares representan mejor la esencia de México que Tequila, un encantador Pueblo Mágico situado a unos 50 kilómetros al noroeste de Guadalajara.

Este pequeño pueblo colonial da nombre a la bebida más internacional de México y constituye uno de los grandes símbolos del país.

Pero Tequila es mucho más que una bebida.

Es un lugar donde el paisaje, la historia y la tradición forman un conjunto único, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO gracias a sus inmensos campos de agave azul.

Verás antiguas haciendas, destilerías legendarias, calles con sabor mexicano y una cultura profundamente ligada al trabajo de los jimadores, los maestros encargados de cultivar y recolectar el agave.

Durante nuestra ruta de 31 días por México dedicamos una jornada completa a conocer este lugar. Descubrimos cómo se elabora el tequila, visitamos destilerías tradicionales y modernas, aprendimos a catarlo correctamente y comprendimos que detrás de cada botella hay siglos de historia y una enorme riqueza cultural.

Si estás preparando un viaje, en esta guía encontrarás qué ver en Tequila, cómo llegar desde Guadalajara, dónde comer, qué destilerías visitar y todo lo que necesitas saber para entender el fascinante mundo del tequila.


Qué encontrarás en esta guía

  • Cómo llegar a Tequila desde Guadalajara.
  • Qué ver en Tequila en un día.
  • La leyenda del origen del tequila.
  • Diferencias entre tequila, mezcal y pulque.
  • El agave: la planta que dio origen a una civilización.
  • Cómo se elabora el tequila paso a paso.
  • Visita a destilerías tradicionales y modernas.
  • Cómo catar un buen tequila.
  • Dónde comer en Tequila.
  • Consejos prácticos para organizar la visita.
gusano del maguey en el mezcal

Cómo llegar a Tequila desde Guadalajara

Existen varias formas de visitar Tequila, dependiendo del tiempo disponible y del presupuesto.

Excursión organizada

La opción más cómoda.

Muchas agencias de Guadalajara ofrecen excursiones de un día que incluyen transporte, guía y visitas a destilerías.

Precio aproximado: 350 pesos (21 €).


Tren José Cuervo Express

La forma más exclusiva de llegar.

Incluye música en directo, degustaciones de tequila y diferentes actividades durante el trayecto.

Precio desde: 1.350 pesos.


Tequila Express

Otra alternativa ferroviaria muy popular.

Precio aproximado: 1.200 pesos.


Autobús

Fue la opción que elegimos nosotros.

Desde la antigua estación de autobuses, situada junto al Parque Agua Azul, parten numerosos autobuses hacia Tequila durante todo el día.

  • Duración: 90minutos.
  • Precio: 68 pesos (4 €)

Nuestro viaje desde Guadalajara

Tomamos el autobús a mediodía.

Poco a poco el paisaje fue transformándose. Los edificios desaparecieron y fueron sustituidos por interminables plantaciones de agave azul, perfectamente alineadas.

Aquel paisaje, aparentemente sencillo, es uno de los más característicos de México.

No en vano fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO como Paisaje Agavero y Antiguas Instalaciones Industriales de Tequila.

Durante el trayecto también atravesamos Zapopan, El Arenal y Amatitán, otro de los grandes municipios productores de tequila. Allí el autobús realizó una breve parada frente a la histórica Hacienda La Herradura, una de las destilerías más prestigiosas del país.

Tras hora y media de viaje llegamos al centro histórico de Tequila.



campos de agave

Tequila: el pueblo que dio nombre a la bebida

Una curiosidad:

Primero existió el volcán de Tequila, cuyo nombre procede del náhuatl.

Más tarde el pueblo tomó ese mismo nombre.

Y finalmente la bebida acabó identificándose con el lugar donde comenzó a elaborarse.

Es decir:

El volcán dio nombre al pueblo… y el pueblo terminó dando nombre a una de las bebidas más famosas del mundo.

La leyenda del origen del tequila

Como sucede con muchas tradiciones mexicanas, el origen del tequila también está rodeado de leyendas.

Cuenta una antigua tradición que varios indígenas caminaban por el desierto cuando una fuerte tormenta les obligó a refugiarse en una cueva.

Mientras esperaban que escampara, observaron cómo un rayo caía sobre una planta de agave.

Poco después comenzó a extenderse un intenso aroma dulce.

Cuando la tormenta terminó se acercaron hasta la planta y descubrieron que el calor había cocido su enorme corazón, conocido como la piña del agave.

Lo probaron.

El sabor les sorprendió tanto que decidieron llevar parte de aquella pulpa hasta su poblado.

Pasados unos días comprobaron que había fermentado de forma natural y que aquella bebida producía un curioso efecto.

Sin saberlo, acababan de descubrir el antepasado del mezcal.

Mucho tiempo después, con la llegada de los españoles y la introducción de los alambiques para destilar, nacería el tequila tal y como hoy lo conocemos.

Para los antiguos pueblos mesoamericanos aquello solo podía tener una explicación.

Si el agave había sido cocido por un rayo enviado desde el cielo, aquella bebida debía de ser un regalo de los dioses.

Y la diosa protectora del agave tenía nombre propio:

Mayahuel.

Todavía hoy, en tono humorístico, algunos mexicanos dicen que cuando alguien ha bebido demasiado...

«No está borracho… está enmayahuelado.»

la leyenda del tequila

Un pueblo con sabor a México

Nada más bajar del autobús aparece un pueblo tranquilo, de calles empedradas, casas de vivos colores y soportales donde el tiempo parece avanzar a otro ritmo.

Sus calles están llenas de destilerías, antiguas haciendas, cantinas históricas y tiendas donde es casi imposible no terminar degustando algún tequila, un cantarito o un vampiro.

  • Los cantaritos, elaborados con tequila, zumos cítricos y refresco de pomelo, servidos en pequeñas jarras de barro.
  • Los vampiros, un combinado de tequila, lima, refresco y sangria, muy refrescante para combatir el calor.

Sin embargo, lejos de convertirse en un parque temático, Tequila conserva un ambiente auténtico y agradable.

Aunque puede recorrerse perfectamente por libre, nosotros recomendamos realizar alguno de los pequeños tours locales. Son económicos, (100pesos-6€), muy entretenidos y permiten conocer rincones a los que normalmente no llegaría un visitante por su cuenta.

La mayoría parten desde la plaza principal y duran entre dos y tres horas.

A distintas horas. Mucha frecuencia.

La plaza principal

Como sucede en la mayoría de localidades mexicanas, la vida gira alrededor del zócalo.

Siempre está llena de familias, músicos, vendedores ambulantes y vecinos que conversan tranquilamente bajo la sombra de los árboles.

Sentarse unos minutos en alguno de los bancos de la plaza permite observar la vida cotidiana del pueblo mientras el aroma del agave y de la comida mexicana invade el ambiente.

Presidiendo el conjunto se levanta la Parroquia de Santiago Apóstol, cuya fachada de piedra domina todo el centro histórico.

Frente a ella el Monumento a los Jimadores, un homenaje a los hombres que, desde hace generaciones, recolectan el agave.

El jimador es mucho más que un agricultor. Debe conocer perfectamente el momento exacto en que cada planta alcanza su madurez para obtener el mejor tequila posible.

Con su característica coa, una cuchilla circular montada sobre un largo mango, elimina las pencas hasta dejar únicamente la enorme piña.

catedral de Tequila
monumento a los jimadores

La destilería José Cuervo

En uno de los laterales de la plaza se encuentra la histórica destilería José Cuervo, la marca de tequila más conocida del mundo.

Aunque existen visitas guiadas de diferentes categorías, incluso si no se realiza ninguna merece la pena entrar en los patios abiertos al público.

El conjunto conserva el aspecto de una antigua hacienda tequilera y ayuda a comprender la enorme importancia económica que esta industria ha tenido para toda la comarca.


Comer en el mercado municipal

A la hora de comer nos dirigimos al pequeño mercado situado junto a la plaza.

Nos pareció uno de los lugares con más ambiente de Tequila.

Las mesas de colores rodean una fuente central mientras varios músicos amenizan la comida con canciones tradicionales.

Pedimos varios platos típicos para compartir:

  • Birria de chivo.
  • Huarache con carne y queso.
  • Pipián de pollo.
  • Milanesa.
  • Ensaladas.
  • Naranjada natural.

Una comida abundante, auténtica y muy económica. 305$/6p-3€pp

Si buscas dónde comer en Tequila, este mercado es una magnífica opción para probar cocina local.


El tour por Tequila: destilerías, haciendas y mucha historia

A las cuatro de la tarde comenzó nuestro recorrido guiado.

El vehículo ya era toda una declaración de intenciones. No era un autobús convencional. Su carrocería imitaba un enorme alambique de destilación, mientras otros recorridos utilizan originales vehículos con forma de barrica.

Durante algo más de dos horas recorrimos las principales destilerías históricas, antiguas haciendas y rincones tradicionales del pueblo, acompañados por un guía que mezclaba la historia, anécdotas y mucho sentido del humor.

Calle Hidalgo: el alma de Tequila

Nuestro recorrido continuó por la calle Hidalgo, la principal arteria del pueblo y una de las más animadas de Tequila.

Antiguamente era conocida como la calle de los Naranjos Sabios

Hoy sus fachadas coloridas están ocupadas por tiendas de tequila, destilerías, cantinas tradicionales y pequeños comercios 

La Capilla: la cantina más famosa de Tequila

En esta misma calle se encuentra La Capilla, considerada una de las cantinas más antiguas y célebres de México.

Su lema resume perfectamente lo que uno puede esperar al cruzar la puerta:

«Se entra de pie y se sale de rodillas.»

El local conserva ese aire de taberna de toda la vida, con fotografías antiguas, botellas alineadas tras la barra y parroquianos que parecen conocerse desde siempre.

Aquí nació uno de los cócteles más populares de Jalisco:

La Batanga

  • Tequila.
  • Refresco de cola.
  • Zumo de lima.
  • pomelo
  • Un toque de sal.

Servida en un vaso alto con abundante hielo, es una bebida refrescante que sigue siendo uno de los grandes clásicos de Tequila.

Hacienda Souza

Poco después apareció ante nosotros la impresionante Hacienda Sauza, situada sobre una pequeña elevación.

Souza es una de las grandes familias históricas del tequila y una de las marcas que contribuyeron decisivamente a internacionalizar esta bebida.

Su antigua destilería recibe el nombre de La Fortaleza, mientras que uno de sus tequilas más conocidos se comercializa bajo la marca Los Abuelos.

Desde el exterior ya impresiona el tamaño del conjunto y ayuda a comprender la enorme importancia económica que el tequila tuvo para toda la región.

Los antiguos lavaderos públicos

Otra curiosa parada fueron los Lavaderos Públicos, construidos en 1918.

Nada menos que 83 pilas de piedra alineadas donde, durante décadas, acudían diariamente a lavar la ropa.

El sistema era ingenioso. Un canal aportaba agua limpia de forma continua mientras otro evacuaba el agua utilizada, permitiendo mantener los lavaderos en funcionamiento durante todo el día.

Hoy constituyen uno de los rincones más pintorescos de Tequila.

Frente a ellos aún pueden verse antiguas fábricas como La Mexicana y La Santa Cruz, testigos del enorme desarrollo que vivió la industria tequilera durante el siglo XX.

La Castellana, el "castillo de los monstruos"

El recorrido continuó hasta las ruinas de la antigua hacienda La Castellana.

Nuestro guía nos contó una curiosa historia popular.

Su propietario tenía un hijo que había perdido un brazo y decidió contratar a numerosos trabajadores con la misma discapacidad.

Con el tiempo, algunos vecinos comenzaron a llamar al edificio "el castillo de los monstruos", un sobrenombre tan injusto como desafortunado que, sin embargo, terminó formando parte del folclore local.

El Martineño: así se elaboraba el tequila hace dos siglos

Una de las visitas que más disfrutamos fue la destilería El Martineño, fundada en 1840 y considerada la segunda más antigua de Tequila, únicamente por detrás de José Cuervo.

Aquí el proceso continúa realizándose de forma muy tradicional.

Pudimos ver las enormes piñas de agave recién cortadas, los antiguos hornos de cocción, la molienda y los alambiques donde todavía se destila el tequila siguiendo métodos heredados de generación en generación.


La cata de tequila

Y llegó el momento más esperado. La degustación.

Probamos distintas variedades mientras el guía nos explicaba las diferencias entre unas y otras.

  • Tequila blanco, joven y muy aromático.
  • Reposado, con varios meses de barrica.
  • Añejo, más complejo y suave.
  • Extra añejo, el más exclusivo.

Como suele ocurrir en México, la explicación estuvo acompañada de mucho humor.

Antes del primer sorbo todos recitamos una divertida copla popular:

«Agua de las verdes matas,

tú me tumbas, tú me matas,

tú me haces andar a gatas.»

Después llegaron los licores elaborados con tequila aromatizado.

Probamos variedades de café, almendra, membrillo y nopal.

el agave a punto de entraren los hornos



destilación tradicional

Cómo se bebe un buen tequila

Si algo aprendimos durante la visita es que el tequila no se bebe de un solo trago.

Eso pertenece más al cine que a la realidad.

Los propios productores nos enseñaron el ritual tradicional.

Paso 1. Oler

Se acerca lentamente la copa a la nariz y se inspira varias veces para apreciar los aromas del agave.

Los expertos incluso tapan la copa con la mano, la giran ligeramente y vuelven a destaparla para comprobar cómo evolucionan los aromas.

Paso 2. Limpiar el paladar

Se toma un pequeño trozo de lima o naranja con un poco de sal.

No para acompañar el tequila, sino para preparar la boca antes de degustarlo.

Paso 3. Saborear

Se bebe un pequeño sorbo.

Se mantiene unos segundos en la boca antes de tragar lentamente.

El buen tequila no debe quemar la garganta.

Debe dejar un ligero toque cálido y un agradable recuerdo del agave.

Nada que ver con esos chupitos rápidos que tantas veces vemos fuera de México.


Los brindis mexicanos

Como no podía ser de otra manera, también aprendimos algunos de los brindis tradicionales que acompañan al tequila.

Uno de los más divertidos decía:

«San Sábado divino,

San Sábado amado,

cuida mi intestino,

el grueso y el delgado;

protege mi páncreas,

beba lo que beba,

que no sea esta tarde

mi última peda.»

Y otro, todavía más festivo:

«Ave María, yo no quería;

Padre Nuestro, qué bueno está esto;

bendito licor, maldito tormento;

¿qué haces afuera? ¡Vamos pa' dentro!

Estiro la mano, encojo el codo...

¡y a la salud de todos, me lo chingo todo!»

Entre risas, brindis y nuevas degustaciones entendimos que, en México, el tequila no es solo una bebida.

Es cultura, tradición y una magnífica excusa para compartir buenos momentos.


¿Por qué el término "caballito"?

Según la tradición, los peones que trabajaban en las grandes haciendas llevaban consigo un cuerno de res lleno de tequila cuando salían a caballo.

Al regresar algo alegres, el patrón les preguntaba qué les ocurría.

Ellos respondían con toda naturalidad:

«No fui yo... fue el caballito, que se movía demasiado.»

La destilería Rubio: el tequila elaborado con métodos modernos

El tour continuó pasando ante la DESTILERIA LOS LLANOS. Su tequila “Brete”  debía el nombre a un caballo que fue un gran campeón. Lo denominaron “el embajador de Mexico”.

LA CALLE SIXTO GORPEÓN, quien consiguió que Tequila, a pesar de tener solo 5000habitantes, fuera considerada como ciudad. Lo consiguió porque participó en la captura del peligroso delincuente “el tigre de Aliga”.

La última parada del recorrido nos llevó a las afueras del pueblo, donde visitamos la DESTILERIA RUBIO, una fábrica mucho más moderna que El Martineño.

Resultó muy interesante porque nos permitió comparar dos formas muy distintas de elaborar el tequila.

Si en la destilería tradicional habíamos visto hornos de mampostería, molinos antiguos y alambiques de cobre, aquí todo el proceso estaba mucho más mecanizado.

Aun así, el proceso sigue siendo exactamente el mismo:

  • Cocción del agave.
  • Molienda.
  • Fermentación.
  • Doble destilación.
  • Envejecimiento en barricas, cuando se desea elaborar tequila reposado, añejo o extra añejo.

Volvimos a disfrutar de una degustación de diferentes variedades 

hornos de cocción

Tequila, mezcal y pulque: ¿en qué se diferencian?

En muchas tiendas y destilerías encontrarás botellas de tequila, mezcal e incluso pulque, tres bebidas que proceden de la misma planta pero que tienen características muy diferentes.

Las tres nacen del agave (o maguey), pero el proceso de elaboración y el tipo de planta utilizado marcan la diferencia.

Bebida

¿Se destila?

Agave utilizado

Zona de producción

Pulque

No

Diversas variedades

Todo México

Mezcal

Más de 30 variedades de agave

Principalmente Oaxaca, aunque también otros estados

Tequila

Solo agave azul (Agave tequilana variedad Weber)

Denominación de origen: Jalisco y algunos municipios de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas

Podríamos resumirlo con una frase muy popular entre los guías mexicanos:

Todo el tequila es mezcal, pero no todo el mezcal es tequila.

O con otra, todavía más gráfica:

El mezcal y el tequila son hermanos; el pulque es el padre.

maguey o agave

El pulque: la bebida de los antiguos mexicanos

Mucho antes de que existiera el tequila, los pueblos prehispánicos ya aprovechaban el agave para obtener una bebida fermentada: el pulque.

Para elaborarlo no era necesario cocer ni destilar la planta.

Bastaba con raspar el corazón del agave hasta obtener un líquido dulce y transparente llamado aguamiel.

Recién extraído tiene un sabor suave y ligeramente dulce.

Sin embargo, al dejarlo fermentar durante unas horas se transforma en una bebida blanquecina, espesa y con una graduación alcohólica moderada: el pulque.

Durante siglos fue una bebida ritual y también un importante alimento.

Su riqueza en azúcares y nutrientes lo convirtió en un complemento básico para muchas comunidades indígenas.

Hoy continúa siendo muy popular y todavía es posible probarlo en numerosas pulquerías repartidas por todo México.

Nosotros lo probamos en Ciudad de Mexico, en la pulqueria La Hermosa Hortensia                       

pulquería "la hermosa Hortensia" en ciudad de mexico

El mezcal: el auténtico padre del tequila

El nombre mezcal procede del náhuatl mexcalli, que significa literalmente "agave cocido".

La elaboración comienza igual que la del tequila.

Se recolecta la piña del agave, se cuece lentamente, se fermenta y posteriormente se destila.

La gran diferencia reside en la materia prima.

Mientras que el tequila solo puede elaborarse con agave azul, el mezcal admite numerosas variedades distintas, lo que explica la enorme diversidad de aromas y sabores que existen.

Aunque hoy puede producirse en varios estados mexicanos, Oaxaca continúa siendo la gran referencia del mezcal tradicional.

El tequila: el orgullo de Jalisco

El tequila es una variedad muy concreta de mezcal.

Solo puede elaborarse con agave azul Weber y únicamente dentro de la Denominación de Origen Tequila, que comprende el estado de Jalisco y determinados municipios de Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas.

Esta protección garantiza tanto la calidad como la autenticidad del producto.

Durante siglos se conoció simplemente como vino de agave o vino de mezcal.

No fue hasta comienzos del siglo XIX cuando comenzó a utilizarse el nombre de tequila, asociado al pueblo donde se elaboraba.

La familia José Cuervo fue una de las primeras en comercializarlo con esa denominación.

denominaciones de origen

Cómo se elabora el tequila: del agave a la botella

Todo comienza mucho antes de que el tequila llegue a una copa.

Comienza en los inmensos campos de agave azul que cubren buena parte del paisaje de Jalisco.

1. El cultivo del agave

El protagonista absoluto es el agave azul Weber, la única variedad autorizada para producir tequila.

Es una planta paciente. Necesita entre siete y nueve años para alcanzar su punto óptimo de maduración.

Si se espera demasiado tiempo, comienza a perder azúcares y la calidad disminuye.

Durante esos años requiere numerosos cuidados.

Cada temporada se podan las hojas exteriores para concentrar la energía en el corazón de la planta, conocido como piña.

También se elimina el gran tallo floral, llamado quiote, ya que consumiría buena parte de los nutrientes.

Cuando finalmente alcanza la madurez, la planta suele medir entre 1,5 y 1,8 metros de altura.

La piña puede pesar entre 30 y 150 kilos.

Como curiosidad, aproximadamente 40 kilos de agave producen entre 8 y 10 litros de tequila.

piñas del maguey

2. La jima: el trabajo de los jimadores

Cuando el agave alcanza su punto perfecto comienza una de las labores más admiradas de México. La jima.

Los encargados de realizarla reciben el nombre de jimadores, auténticos especialistas capaces de saber cuándo cada planta está lista para ser cosechada.

Su herramienta tradicional es la coa, una especie de pala con una afilada hoja circular montada sobre un largo mango de madera.

Con una precisión sorprendente eliminan todas las pencas del agave hasta dejar únicamente la enorme piña.

En apenas unos minutos transforma una planta de casi dos metros en una gran esfera preparada para iniciar el siguiente proceso.

En Jalisco este oficio continúa siendo motivo de orgullo y constituye uno de los grandes símbolos de la cultura del tequila.

útiles para jimar. La COA

3. Cocción, fermentación y destilación

Las piñas recién cortadas se trasladan hasta la destilería. Allí comienza la transformación definitiva.

Cocción

Las piñas se introducen en enormes hornos de mampostería o autoclaves industriales.

Permanecen entre 36 y 40 horas a temperaturas que rondan los 150-200 ºC.

Durante este proceso los almidones del agave se convierten en azúcares fermentables.

Antiguamente la cocción se realizaba utilizando piedras volcánicas calentadas al fuego.

Todavía hoy algunas pequeñas destilerías tradicionales mantienen este sistema artesanal.

Molienda

Una vez cocidas, las piñas se trituran para extraer todos sus jugos.

Esos mostos contienen el azúcar que posteriormente dará origen al alcohol.

Fermentación

El jugo pasa a grandes depósitos donde las levaduras transforman los azúcares en alcohol.

Es una fase decisiva, ya que aquí comienzan a desarrollarse muchos de los aromas característicos del tequila.

Destilación

Finalmente llega la destilación.

Tradicionalmente se realiza en alambiques de cobre, aunque muchas destilerías modernas emplean sistemas de acero inoxidable.

Tras dos destilaciones se obtiene un tequila limpio, transparente y con la graduación adecuada.

Es el llamado tequila blanco, la base de todas las variedades posteriores.

El envejecimiento: el secreto del color y del sabor

Una vez destilado, el tequila puede embotellarse directamente o pasar un tiempo en barricas de madera.

Es precisamente ese envejecimiento el que determina su color, sus aromas y, en gran medida, su precio.

Las mejores barricas suelen fabricarse con roble o encino blanco, muchas de ellas procedentes de Canadá o Francia.

Nunca se utilizan maderas resinosas como el pino o el cedro, ya que alterarían el sabor.

Según el tiempo de crianza encontramos cuatro grandes categorías:

  • Tequila blanco o joven: con menos de dos meses en barrica. Es transparente y presenta intensos aromas a agave.
  • Tequila reposado: permanece entre dos y nueve meses en barrica. Su color adquiere ligeros tonos dorados y aparecen notas de vainilla y madera.
  • Tequila añejo: envejece al menos un año. Es más complejo, suave y elegante.
  • Tequila extra añejo: supera los tres años de crianza. Es la categoría más exclusiva y apreciada.

Nuestro guía explicó:

«No interesa dejar el tequila demasiados años en barrica porque la madera termina dominando el sabor del agave.»

El mito del gusano del mezcal

Uno de los grandes tópicos relacionados con el mezcal es el famoso gusano que aparece dentro de algunas botellas.

Muchos viajeros creen que forma parte de una antigua tradición indígena.

La realidad es bastante distinta.

Todo indica que fue una estrategia comercial creada durante el siglo XX para llamar la atención del consumidor y diferenciar determinadas marcas.

Nuestro guía lo explicaba con mucho humor:

«Y pensarás: "¡Pobre gusanito!"... Pues no. Murió bien feliz.»




Regreso a Guadalajara

Al finalizar el recorrido el peculiar "tequila-móvil" nos dejó nuevamente en la plaza principal.

Desde allí caminamos unos diez minutos hasta la antigua estación de autobuses.

A las 19:40 tomamos el autobús de regreso a Guadalajara.

Dos horas después llegábamos de nuevo a la ciudad.

Durante todo el viaje de vuelta seguíamos recordando algunas de las divertidas frases que habíamos aprendido aquel día:

«San Sábado divino...»

«Bendito licor, maldito tormento...»

Y más de uno repetía entre risas:

«¡Que no sea esta tarde mi última peda!»

Consejos para visitar Tequila

Después de nuestra experiencia, estos son los consejos que daríamos a cualquier viajero:

  • Dedica un día completo a la visita.
  • Si quieres conocer la historia del tequila, realiza un tour guiado por alguna destilería.
  • Combina una fábrica tradicional con otra moderna para apreciar las diferencias.
  • Prueba distintos tipos de tequila antes de comprar una botella.
  • No te limites a José Cuervo; existen muchas destilerías familiares excelentes.
  • Acércate al mercado municipal para comer cocina típica jalisciense.
  • Pasea sin prisas por la calle Hidalgo y entra en alguna de sus cantinas históricas.
  • Si viajas desde Guadalajara, el autobús es una opción cómoda y muy económica. También el tour

Nuestra opinión

Tequila fue una de las excursiones que más disfrutamos durante nuestra ruta mexicana.

No solo aprendimos cómo se elabora una de las bebidas más famosas del mundo, sino que descubrimos todo el universo cultural que gira en torno al agave.

Entre leyendas indígenas, jimadores, destilerías centenarias, haciendas, degustaciones y paisajes cubiertos de agaves azules, comprendimos por qué el tequila es mucho más que un destilado.

Es una parte esencial del alma de Jalisco.

Y cuando, ya de regreso, el autobús se alejaba entre los campos de agave, no pudimos evitar sonreír al recordar uno de los brindis que nos habían enseñado unas horas antes.

Porque, después de un día como aquel...

¡Qué viva México... y que viva Tequila!

PRÓXIMA ETAPA

MORELIA


1 comentario:

  1. Me gustaron tus consejos, no bebo demasiado tequila mientras hacemos el tour fotografico pero siempre hay un buen momento para disfrutar con amigos, muy bueno!

    ResponderEliminar