sábado, 13 de abril de 2024

EL CABO NORTE

CABO NORTE EN AUTOCARAVANA: 

¡DESDE ALTA AFRONTAMOS EL ÚLTIMO TRAMO HASTA EL CABO NORTE!

ÚLTIMOS 250 KM HASTA EL FIN DEL MUNDO

Después de tantos kilómetros recorridos por Noruega, estábamos a punto de alcanzar uno de los grandes objetivos del viaje: el Cabo Norte, Nordkapp, el mítico extremo septentrional de Europa.

Desde Alta comenzaba el último tramo.

Y el paisaje parecía querer anunciarnos que nos acercábamos a un lugar diferente. Cada vez era más duro, más vacío, más inhóspito.

La vegetación desaparecía poco a poco, los espacios se hacían inmensos y el viento comenzaba a zarandear con fuerza nuestra caravana.

 ÍNDICE

  1. Alta: los últimos 250 km
  2. Hacia Oldenfjord y la E69
  3. Una carretera hacia el fin del mundo
  4. ¡Los renos se cruzan en nuestro camino!
  5. Una tormenta camino del Cabo Norte
  6. Magerøya y el túnel submarino
  7. Honningsvåg: la última población
  8. Los últimos 30 kilómetros
  9. ¡CABO NORTE!
  10. Qué encontramos en Nordkapp
  11. Nuestra noche en el fin del mundo
  12. El ambiente en Cabo Norte
  13. El amanecer y el cambio de tiempo
  14. El regreso hacia Oldenfjord
  15. Consejos para llegar al Cabo Norte en autocaravana
  16. Nuestras impresiones
  17. Mapa de la ruta
  18. MAPA DE LA RUTA

    ALTA → OLDENFJORD → E69 → TÚNEL DE NORDKAPP → HONNINGSVÅG → CABO NORTE

    250 km desde Alta.

    110 km desde Oldenfjord hasta Nordkapp.

    30 km desde Honningsvåg.

    Y al final de la carretera: NORDKAPP



1-DE ALTA A OLDENFJORD: 

Salimos de Alta. El paisaje empezó a transformarse rápidamente. Las montañas se hicieron más desnudas. La vegetación desapareció poco a poco. Había cada vez menos árboles, menos casas y menos tráfico. Y, sobre todo, aparecía una sensación muy difícil de explicar: el vacío.

La carretera parecía perderse en un territorio inmenso.

Y entonces comenzó también el viento. Fuerte, golpeaba de lado y zarandeaba nuestra caravana.

2-OLDENFJORD: EL DESVÍO HACIA EL CABO NORTE

Llegamos a Oldenfjord.

Y allí apareció el desvío hacia la E69 → NORDKAPP, la carretera que conduce hasta el Cabo Norte.

Nos quedaban aproximadamente 110 kilómetros.

Una carretera de doble sentido, ondulante y serpenteante, que atravesaba un paisaje cada vez más desolado.

3. UNA CARRETERA HACIA EL FIN DEL MUNDO

La E69 es una de esas carreteras que se recuerdan.

No porque sea espectacular en el sentido tradicional.

No hay grandes autopistas.

No hay enormes viaductos.

No hay ciudades.

Hay algo mucho más interesante: un paisaje que parece no terminar nunca.

Lagos.

Pequeñas elevaciones.

Montañas desnudas.

Poblados sami.

Y, de vez en cuando, alguna pequeña carretera que se pierde hacia ninguna parte.

Hoy la E69 continúa siendo la carretera que llega hasta el Cabo Norte y es accesible en coche, autocaravana o motocicleta.

Nosotros la recorríamos en una autocaravana, avanzando despacio y disfrutando de cada cambio del paisaje.

4. ¡LOS RENOS SE NOS CRUZABAN!

Se cruzaban tranquilamente delante de nosotros. Sin prisa.

En estas tierras los renos forman parte natural del paisaje y están profundamente vinculados a la cultura sami.

Estábamos atravesando su territorio.

5. UNA TORMENTA EN EL CAMINO

Durante aproximadamente 15 minutos cayó una lluvia torrencial.

Y el viento volvió a golpear con fuerza.

La visibilidad empeoró. El paisaje desapareció momentáneamente detrás de la lluvia.

Aquella tormenta no estropeó la llegada al Cabo Norte. La hizo todavía más potente.

El Ártico nos estaba enseñando una de sus características fundamentales: aquí el tiempo puede cambiar en cuestión de minutos.

Y efectivamente, después de la tormenta, volveríamos a tener sol.

La jornada de la llegada había sido tormentosa. Al día siguiente sería completamente diferente: soleada, luminosa y radiante.

6. LAGOS, SAMIS Y PAISAJES ÁRTICOS

Continuamos avanzando.

Pasábamos junto a lagos.

Pequeños poblados.

Asentamientos y referencias a la cultura sami.

Visitamos una pequeña aldea situada en un islote unido a tierra firme por un puente.





7. EL TÚNEL SUBMARINO DE NORDKAPP

Para llegar al Cabo Norte había que superar otro de los grandes elementos de esta ruta: el túnel de Nordkapp.

La isla de Magerøya, donde se encuentra el Cabo Norte, está conectada con el continente mediante un túnel submarino.

El actual túnel tiene aproximadamente 6,5 kilómetros y llega a una profundidad considerable bajo el mar. Fue inaugurado en 1999.

En nuestra época de viaje ya no teníamos que pagar el antiguo peaje. El túnel era gratuito.

Salimos al otro lado. Habíamos llegado a Magerøya. La isla del Cabo Norte.

Paramos en su salida e hicimos una pequeña caminata

8. HONNINGSVÅG: LA ÚLTIMA POBLACIÓN

Apenas unos kilómetros después encontramos Honningsvåg.

Una población alargada junto al mar. Casas de colores. Puerto. Iglesia. Y esa atmósfera de pequeño pueblo pesquero que caracteriza a tantas localidades del extremo norte.

Hoy Honningsvåg continúa siendo la principal localidad de Magerøya y el centro administrativo del municipio de Nordkapp.

Desde Honningsvåg aún quedaban unos 30 kilómetros.

9. LOS ÚLTIMOS 30 KILÓMETROS

Los últimos kilómetros volvieron a ser espectaculares.

La carretera se hacía ondulante. A ambos lados aparecían lagos, pequeñas rías y un paisaje completamente abierto.

Prácticamente tampoco había edificios. Solo carretera y naturaleza.

Finalmente apareció la entrada.

10. LA ENTRADA AL CABO NORTE

Llegamos a una caseta donde se controlaba el acceso.

¿CUÁNTO CUESTA ENTRAR AL CABO NORTE?

En nuestro viaje 2024:

  • Acceso al parking: 0 €
  • Se podía pasear libremente por todo el entorno exterior.
  • También estaba permitida la pernocta.
  • Había baños públicos.
  • El acceso al centro de visitantes tenía un coste de 300 NOK, unos 30 €.

El centro de visitantes contaba con cafetería, salones, mirador y tienda.

Las condiciones actuales son diferentes y deben comprobarse antes de viajar: el propio destino indica actualmente que existe información específica sobre entradas y aparcamiento y que el acceso al North Cape Plateau es posible en autocaravana.

Nosotros dejamos la autocaravana en el enorme aparcamiento. Alli pernoctamos.

11. ¡CABO NORTE!

¡HABÍAMOS LLEGADO!

Desde que partimos habíamos hecho 11785km. 

(La ruta directa desde Barcelona 4702km)

El Cabo Norte es una enorme meseta que termina abruptamente sobre el océano Ártico.

El acantilado alcanza unos 307 metros de altura.

Allí se encuentran varios de los símbolos que habíamos visto tantas veces en fotografías.

EL GLOBO DE NORDKAPP

La famosa “bola”.

El monumento que se ha convertido en la imagen universal del Cabo Norte.

Es imposible llegar hasta aquí y no hacerse una fotografía junto a ella.

EL MONUMENTO A LOS NIÑOS DEL MUNDO

Otro de los elementos que encontramos en la explanada.

Un símbolo dedicado a la fraternidad y a la convivencia entre los niños del mundo.

monumento niños del mundo

EL MONOLITO DEL REY ÓSCAR II

También está allí el antiguo monumento relacionado con la visita del rey Óscar II de Suecia y Noruega.

obelisco rey Oscar II

Y alrededor...

el vacío.

El océano.

Los acantilados.

El viento.

12. EL CENTRO DE VISITANTES

Junto a la explanada se encuentra el gran Nordkapphallen, el centro de visitantes.

Dentro hay cafetería, tienda, exposiciones, cine y miradores.

El edificio está parcialmente excavado en la roca y se asoma directamente sobre el paisaje del Ártico. Actualmente también alberga una pequeña capilla ecuménica, St. Johannes Kapell, presentada como la capilla ecuménica más septentrional del mundo.

13. EL SOL DE MEDIANOCHE

Y aquí aparece una de las grandes peculiaridades de este viaje.

En aquel verano:

ATARDECER: aproximadamente a las 23:00 h.

Y poco después...

AMANECER: alrededor de la 01:00 h.

En realidad, el concepto de noche era bastante relativo. La luz nunca desaparecía completamente.

El sol parecía hacer un pequeño recorrido por el horizonte y volver a subir.

Era el Sol de Medianoche.

Y contemplarlo desde el Cabo Norte hacía que la experiencia fuese todavía más especial.

ATARDECER:





AMANECER:


 

EL AMBIENTE EN EL FIN DEL MUNDO

Hubo algo que nos sorprendió incluso más que el paisaje. LA GENTE.

El ambiente tenía una mezcla curiosa de solemnidad y celebración.

Todos parecían compartir una misma sensación. La satisfacción de haberlo conseguido. 

Cada uno había llegado allí siguiendo su propia aventura. Pero todos tenían algo en común: habían querido llegar al extremo norte. Y se notaba en las caras. Especialmente entre los moteros.

Había muchísimos, la mayoría italianos. De todas las edades. Y con todo tipo de motos. ¡Incluso Vespas!

Una de ellas la conducía Giussepe, un italiano de 73 años que viajaba solo. Nos contó que, después del Cabo Norte, regresaría a su país atravesando Finlandia, Estonia, Letonia y Lituania.

Pero todavía había viajeros que nos impresionaban más.

LOS QUE LLEGARON EN BICICLETA

Dormían en sus tiendas de campaña, soportando el viento, la lluvia y las bajas temperaturas.

Cada uno tenía detrás una historia diferente. Una ruta. Un reto.Una aventura.

Estas sí eran gentes ricas.

QUESO PADANO, BRASAS Y TRUFA

Un siciliano convidaba al que, según él, era: “el mejor queso del mundo”. 

Había preparado un pequeño brasero improvisado. Sobre las brasas colocaba el queso padano. Lo calentaba y cuando empezaba a fundirse lo colocaba sobre pan. Y añadía... trufa.



Y EL TIEMPO VOLVIÓ A CAMBIAR

La noche había comenzado con viento y nubes. Pero poco a poco el cielo empezó a despejarse.

Y cuando llegó la mañana... el paisaje estaba completamente diferente.

El sol iluminaba los acantilados. El cielo estaba limpio. El mar parecía tranquilo. Y el Cabo Norte mostraba su cara más amable.

Fue la mejor demostración de lo que habíamos experimentado durante el trayecto:

el tiempo aquí puede cambiar radicalmente en muy poco tiempo.

Actualmente, la propia información turística de Nordkapp advierte de estos cambios rápidos de tiempo y recomienda consultar las condiciones antes de emprender el trayecto.



14. EL REGRESO: DE NUEVO HACIA OLDENFJORD

Después de disfrutar del Cabo Norte emprendimos el regreso.

Nos esperaban de nuevo los 110 kilómetros hasta Oldenfjord.

Paramos en algunos de los lugares que habíamos visto durante la ida.

Ahora, con buen tiempo, aquellos lagos, poblados y paisajes se mostraban completamente diferentes.

El Cabo Norte no es un paisaje fijo.

Cambia con la luz.

Con las nubes.

Con el viento.

Con la lluvia.

Y hasta con el estado de ánimo de quien lo contempla.

15. WAFFELS EN OLDENFJORD

Cuando llegamos de nuevo a Oldenfjord, hicimos una parada.

Nos sentamos en su cafetería y disfrutamos tranquilamente de unos WAFFELS.


AHORA... HACIA EL SUR.

Ya habíamos llegado al norte. Ahora comenzábamos lentamente a regresar.

Atravesaríamos la Laponia noruega.

El viaje todavía tenía mucho camino por delante.

CONSEJOS PARA LLEGAR AL CABO NORTE EN AUTOCARAVANA

🚐 EL TRAYECTO

La E69 es la carretera que conduce desde Oldenfjord hasta Nordkapp.

Es una carretera de doble sentido y muy ondulante, por lo que conviene conducir con tranquilidad, especialmente con viento o lluvia.

No es especialmente complicada.

🦌 ATENCIÓN A LOS RENOS

En esta zona es habitual encontrarlos cerca de la carretera.

Hay que reducir la velocidad y estar preparado para que puedan cruzarse delante del vehículo.

🌬️ EL VIENTO

Es uno de los grandes protagonistas.

Si viajáis en autocaravana, tenedlo muy presente.

Nosotros llegamos a experimentar cómo el viento zarandeaba la caravana.

Y para dormir, colocarnos entre otros vehículos nos ayudó a protegernos.

🌧️ EL TIEMPO

No os fiéis de cómo esté el cielo al salir. Puede cambiar rápidamente.

Nosotros pasamos de una fuerte tormenta a un día radiante.

La información oficial recomienda consultar las condiciones meteorológicas y de carretera antes de desplazarse.

🅿️ DORMIR EN NORDKAPP

Nuestra experiencia fue dormir en el propio aparcamiento, protegidos entre otras caravanas.

Las condiciones de acceso, aparcamiento y pernocta pueden cambiar, por lo que conviene comprobar las normas vigentes antes del viaje. La información oficial actual confirma que el acceso al Cabo Norte es posible en autocaravana y mantiene información específica sobre tarifas y aparcamiento.

🌞 Sol de medianoche

Llegar al Cabo Norte en verano permite experimentar este fenómeno.

Pero hay que tener en cuenta que la experiencia depende mucho de la meteorología.

NUESTRAS IMPRESIONES

Llegar al Cabo Norte no fue simplemente alcanzar un punto en el mapa.

Fueron los últimos 250 kilómetros de un viaje que ya llevaba 11.785 kilómetros.

Fue conducir con viento. Entre una fuerte tormenta de 15 minutos. Fue ver renos cruzando la carretera. Fue atravesar el túnel submarino. Fue llegar a Honningsvåg. Fue conducir los últimos 30 kilómetros entre lagos y montañas. Y finalmente...

ver aparecer el Cabo Norte.

Pero también fue compartir aquel lugar con personas que habían llegado de maneras completamente diferentes.

El italiano de 73 años con su Vespa.

Los moteros que habían atravesado Europa.

Los ciclistas que habían llegado pedaleando y dormían en sus tiendas.

El siciliano preparando queso fundido sobre las brasas.

Todos tenían una historia.

Todos habían elegido su propia manera de llegar.

Y quizá esa fue la gran lección de aquel lugar. El Cabo Norte no es solamente un destino. Es un reto.

Cada viajero decide cuál es el suyo.

Nosotros lo hicimos en autocaravana.

Y cuando aquella noche miramos el reloj y vimos que eran más de las 23:00, pero todavía había luz...

supimos que habíamos llegado a uno de esos lugares que se recuerdan para siempre.


No hay comentarios:

Publicar un comentario